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Estados Unidos

Los Bush buscan recuperar su control de Texas: el hijo de Jeb Bush lanza su candidatura para ser Fiscal General y pide el apoyo de Trump

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George P. Bush, miembro de la dinastía política Bush e hijo de Jeb Bush, lanzó su candidatura para ser el nuevo Fiscal General de Texas desafiando al actual fiscal trumpista, Ken Paxton. 

En un evento realizado el miércoles de esta semana, George Prescott Bush, hijo del ex candidato presidencial Jeb Bush y nieto del ex presidente George H.W Bush,lanzó su campaña política y anunció que se presentará a la interna republicana como candidato para Fiscal General del Estado de Texas. 

El flamante candidato es actualmente el único Bush que ocupa un cargo en la administración pública, ya que se desempeña como Comisionado de la Tierra de Texas, un cargo al que accedió en 2014 tras derrotar a su oponente demócrata y por el cual fue reelegido cómodamente en 2018.

En campaña, Bush busca explotar el capital político que alguna vez tuvo su tíoGeorge W. Bush, quien antes de ser presidente fue gobernador de Texas durante 4 años. Para eso, el miembro más joven de la dinastía política cuenta con el apoyo y el financiamiento de casi todo el establishment republicano

Sin embargo, el menor de los Bush sabe que ganar una interna republicana en Texas con una plataforma anti-trumpista es casi imposible, y es por eso que en su acto de lanzamiento de campaña, a pesar de estar desafiando al ultra-trumpista Ken Paxton, lanzó varios elogios a la figura de Trump, afirmó que su campaña se basará en un mensaje alineado al del ex presidente y hasta develó que hace unos días le pidió a Trump que lo apoye en su candidatura. 

Según develó, mientras toda su familia mantiene una conocida enemistad con el ex mandatario y se mantuvo neutral en las elecciones presidenciales de 2016 y 2020 traicionando a su propio partido, él fue el único Bush que apoyó a Trump en ambas contiendas

La lucha por el apoyo de Trump

Desde que dejó la Casa Blanca, Trump se ha mantenido al margen de la política texana, brindando su apoyo hasta el momento sólo al actual gobernador del Estado, Greg Abbott, para su reelección en el próximo año. 

La interna republicana para ser el próximo Fiscal General del Estado tendrá el lugar el año próximo en las elecciones de medio término, y Trump bien sabe que su palabra será trascendental para consagrar al ganador de la misma

Hace algunos semanas, cuando ya flotaban los rumores de su candidatura, Bush publicó en su cuenta de Twitter una foto luego de mantener una charla telefónica con Trump donde le agradecía por su apoyo y afirmaba que grandes proyectos estaban por venir trabajando juntos

Pese a que en el recordado debate de la nominación presidencial republicana del 2016 Trump humilló y destruyó la carrera política de su padre, Jeb Bush, el ex mandatario y Prescott poseen una buena relación desde hace algunos años.

Aunque es improbable que Trump finalmente se termine decantando por el menor de los Bush ya que actualmente la Fiscalía General está siendo ocupada por uno de sus aliados más cercanos, Ken Paxton, quien lo defendió en las acciones legales por el fraude de la elección del 2020 e incluso elevó la demanda a la Corte Suprema.

Prescott Bush y Trump en un evento de campaña en el 2019 en Texas. 

Ken Paxton, el Fiscal estrella que pondrá a prueba su apoyo en 2022

El Fiscal General de Texas es actualmente Ken Paxton, un aliado íntimo de Trump que fue quien se encargó de llevar la batalla legal por el fraude de las últimas elecciones a la Corte Suprema del país en la famosa demanda Texas vs Pensilvaniadonde él lideró un grupo de 18 Estados que presentaron esta demanda colectiva.

Además, Paxton investigó, detuvo, procesó, y sometió a la justicia, que finalmente condenó, a una mujer por haber recolectado boletas enviadas por correo para finalmente enviarlas con votos por Biden, en el único caso de fraude electoral que pudo ser probado ante la justicia durante las elecciones del 2020.

También procesó a Marc Elías, el abogado de Joe Biden y de los diferentes gobernadores demócratas durante los juicios por fraude, por haber presentado evidencias falsas en una causa que trataba de cambiar las reglas electorales en el Estado de Texas en febrero del 2020. Un Tribunal de Segunda Instancia finalmente lo condenó y multó a Elias por esta acción de Paxton.

Paxton fue uno de los que más luchó para que no se apruebe el voto por correo universal en Texas, y promulgó un mayor control de los votos en máquinas electrónicas. Según declaró recientemente, “Texas hubiera sido ganado fraudulentamente por Biden en 2020 si no frenábamos estas leyes que querían pasar los demócratas“.

Así, Paxton se ha convertido en una de las figuras más populares de Texas, especialmente entre los simpatizantes de Trump, por haber sido el vocal más importante vinculado al sistema judicial que apoyó al ex presidente en su batalla legal por evitar que se certifique el fraude electoral.

Paxton además fue uno de los perseguidos del FBI durante el gobierno de Obama, cuando en 2015 la agencia trató de vincularlo con un caso de fraude financiero. En ese entonces era senador estatal de Texas, y la persecución política lo convenció que debía involucrarse directamente con el Poder Ejecutivo y Judicial. 

Por eso ese mismo año se lanzó como candidato a Fiscal General, un cargo que existe en Estados Unidos y agrupa la posición de Ministro de Justicia y Procurador General. Este cargo en Texas, y en la mayoría de los Estados, no es designado por el Gobernador si no que se vota en una elección por separado.

Luego del anuncio de la candidatura de Bush, Trump lanzó un comunicado diciendo que “ambos candidatos le agradan mucho” y que “estará lanzando su apoyo y recomendación para el cargo en poco tiempo”.

Ken Paxton.

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Estados Unidos

La embajada de Estados Unidos en Ucrania ordenó evacuar a las familias y personal no esencial

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En respuesta a la amenaza de invasión por parte de Rusia, el Departamento de Estado efectuó la medida que podría comenzar desde el próximo lunes.

Los familiares serán evacuados, posiblemente, desde el próximo lunes indicaron los funcionarios del Departamento de Estado a Fox News. Tambien animan a los estadounidenses que permanezcan en el país a irse en vuelos comerciales mientras estén disponibles.

Según un informe de la CNN, la embajada estadounidense en Ucrania ya realizó la solicitud a la Casa Blanca para retirar del país a todo el personal diplomático no esencial.

Fuentes cercanas al gobierno ucraniano indican que Estados Unidos notificó las medidas a efectuar en las próximas semanas. De hecho, el Presidente ucraniano Volodimir Zelenski, habló recientemente con el Secretario de Estado Antony Blinken, para informarle que le pareció una “reacción exagerada” que podría generar desconfianza en el Gobierno ucraniano.

No obstante, no fue la unica embajada evacuada. Desde el 5 de enero los rusos tomaron las mismas medidas de precaución en su embajada y los consulados. Esto puede significar propaganda o preparación para un conflicto inminente.

Por otro lado, el viernes pasado, la embajada estadounidense publicó en Twitter la ayuda enviada por el país norteamericano. Lo que sumo un malestar más para el conflicto.

Unas 90 toneladas de armamento letal y municiones para los defensores de Ucrania en el frente. Catalogado como “el primero de muchos envíos”. Esta partida había sido aprobada en diciembre, pero Blinken la dio a conocer la semana pasada.

Mientras tanto los asesores politicos de Francia y Alemania, entablaran conversaciones en “formato de Normandía” con Rusia y Ucrania, en París el 25 de enero para tratar la situación en el Este.

En paralelo, los ministros de defensa de Gran Bretaña y Rusia se reunirán en Moscú luego de que desde Downing Street dijeran que el país euroasiático seria “castigado” en caso de avanzar sobre la frontera ucraniana.

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Estados Unidos

En su primer día como gobernador, el trumpista Glenn Youngkin desarma décadas de leyes de izquierda en Virginia

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Firmó 11 decretos inmediatamente después de asumir y ordena investigar a los funcionarios del condado de Loudoun por irregularidades electorales, prohíbe cursos de adcotrinamiento educativo en las escuelas, y más.

El trumpista Glenn Youngkin juró como gobernador de Virginia el pasado 15 de enero. Ese mismo día cumplió con prácticamente todas sus promesas de campaña, firmando 11 órdenes ejecutivas que desarmaron décadas de leyes y regulaciones demócratas.

Youngkin había dado el batacazo en las elecciones especiales a gobernador el año pasado, ganando un Estado que hace muchos años que estaba en manos demócratas, e incluso Biden había ganado en 2020 por 10 puntos sobre Trump. El empresario apadrinado por Trump le ganó a Terry McAuliffe por 2 puntos y cementó la primera victoria republicana en el Estado en 15 años.

Entre otras cosas, firmó la eliminación de los cursos de la Teoría Crítica de la Raza de las escuelas, ordenó la investigación de irregularidades electorales en el condado de Loudoun de las elecciones del 2020 y eliminó el uso obligatorio del barbijo en las escuelas, habiendo sido éstas las principales propuestas de su campaña.

Los decretos ejecutivos, incluyeron:

  • Para restaurar la excelencia en la educación poniendo fin al uso de conceptos divisivos, incluida la Teoría Crítica de la Raza, en la educación pública.
  • Para empoderar a los padres de Virginia en la educación y crianza de sus hijos al permitirles tomar decisiones sobre si su hijo usa una barbijo en la escuela.
  • Para restaurar la integridad y la confianza en la Junta de Libertad Condicional del Estado de Virginia.
  • Para investigar irregularidades electorales en el condado de Loudoun.
  • Para hacer que el gobierno trabaje para los habitantes de Virginia mediante la creación del Oficial Principal de Transformación de la Commonwealth, una especie de defensor del pueblo.

  • Para declarar Virginia abierta al público, sin nuevas cuarentenas.
  • Para combatir y prevenir la trata de personas y brindar apoyo a los sobrevivientes.
  • Para establecer una comisión para combatir el antisemitismo.
  • Para retirarse de la Iniciativa Regional de Gases de Efecto Invernadero (RGGI), que ponia impuestos sobre la emisión de carbón.

Además de las órdenes ejecutivas, Youngkin firmó dos directivas gubernamentales, una para eliminar cientos de regulaciones laborales —según el gobernador, el 25% de las leyes laborales serán eliminadas— y otra para rescindir el mandato de vacunación contra el coronavirus para los empleados estatales.

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Estados Unidos

A un año de Biden: Inflación galopante, fracasos legislativos y la pandemia en su peor momento

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El Partido Demócrata entra en crisis a tan solo un año de empezar su gobierno, con un lider que ostenta una desparobación histórica por parte de la población.

Este 20 de enero se cumple un año de la asunción del demócrata Joe Biden a la presidencia. A pesar de que había llegado a la Casa Blanca con mucho optimismo, habiendo sido el candidato a presidente opositor más votado de la historia y con amplio apoyo en ambos partidos, su gestión ha sido calificada como una de las peores de la historia.

Esto se traduce a números. Estados Unidos cerró su primer año con Biden a la cabeza con una masiva inflación del 7% anual, la suba de precios más alta desde el gobierno de Jimmy Carter, 40 años atrás.

En estos últimos 12 meses, el Congreso solo le aprobó una ley importante, el “American Rescue Plan Act” —una masiva ley de gasto público para “estimular” la economía— en marzo del 2021, y desde entonces ni siquiera se ha tratado en el recinto las otras decenas de mega-reformas que envió.

El mundo está en un nivel de conflicto que no se veía hace tiempo. Mientras que Trump había sido el presidente que más acuerdos de paz firmó desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, durante este último año se reanudaron las tensiones con Corea del Norte, Irán está cada vez más cerca de desarrollar una bomba atómica, y Rusia está a punto de invadir Ucrania.

Todo esto a parte del fracaso histórico de la retirada de tropas de Afganistán, en donde murieron 13 soldados estadounidenses; más que durante la retirada de Saigón de Vietnam, y donde por lo menos 200 civiles estadounidenses quedaron varados.

La pandemia a su vez está en el peor momento desde que salió de China a principios del 2020. Más estadounidenses murieron en 2021 durante la gestión de Biden que en 2020 con el gobierno de Trump, a pesar de que el demócrata disponía de la vacuna en toda su plenitud, de los hospitales preparados con respiradores y de novedosos tratamientos paliativos como anticuerpos monoclonales.

Ante este panorama, no sorprende que Biden ostente los peores números de aprobación de un presidente en la historia moderna del país. Solo un 33% de los estadounidenses aprueban o ven con imagen positiva su gobierno; una caída de 17 puntos en un año, ya que según las mismas encuestadoras, empezó su mandato con 50% de aprobación.

El presidente demócrata tiene un 67% de desaprobación por parte de la población, un número que es compartido por prácticamente todas las encuestadoras, incluso las ultra-demócratas Civiqs y Quinnipiac.

Estos números preocupan gravemente a los jerarcas del Partido Demócrata, puesto que este año hay elecciones de medio término, donde el Congreso deberá reelegir a todos sus diputados y a un tercio de los senadores.

Según el último distritaje en base al censo del 2020, los republicanos tienen una leve ventaja en cuanto a la cantidad de distritos seguros para su partido. Esto sumado a la pésima imagen que tiene Biden, ha llevado a la prensa norteamericana a hablar de una “Red Wave” (en relación a una ola de votos en favor de los republicanos), aunque siempre hay que considerar la posibilidad de un fraude electoral.

En 2021, hubo elecciones especiales en algunos Estados, y en ambos casos hubo una enorme “marea roja”. En Virginia, donde Biden había ganado tan solo meses atrás por más de 10 puntos, ganó para la gobernación el candidato trumpista Glenn Youngkin. En Nueva Jersey, donde Biden ganó por más de 20 puntos, el republicano Jack Ciattarelli, quedó a menos de 2 puntos de ganar el histórico Estado demócrata.

Biden es un fracaso por donde se lo mire, algo esperable para un presidente que llegó al poder sin legitimidad de origen tras haber ganado el voto del Colegio Electoral a través del fraude. Las denuncias de fraude en Georgia, Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Arizona y Nevada todavía están siendo bloqueadas por autoridades demócratas o republicanas anti-Trump, pero ya casi no quedan dudas del masivo atraco a la democracia que impulsó la izquierda norteamericana.

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