La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) salió al cruce del pedido de la Inspección General de Justicia (IGJ) para designar veedores en la entidad y confirmó que recurrirá a la Justicia para frenar la medida. En un extenso comunicado firmado por su mafioso presidente, Claudio "Chiqui" Tapia, la conducción calificó la decisión como "un capricho" del Gobierno y denunció una utilización política del organismo de control.
El conflicto se originó luego de que la IGJ solicitara al Ministerio de Justicia la designación de veedores para acceder a documentación contable y financiera que, según el organismo, no fue presentada. El pedido apunta al análisis de los estados contables cerrados al 30 de junio de 2025, la auditoría del proceso de creación de la Universidad de la AFA (UNAFA) y la revisión de vínculos comerciales y financieros con empresas vinculadas a la comercialización de derechos.
En su respuesta, la AFA cuestionó la contradicción que supuestamente encierra la resolución. "Si no hay sanción, no hay gravedad. Si no hay gravedad, la veeduría es un capricho. Y si es un capricho, lo único grave aquí es la utilización política de un organismo de control", sostiene el texto oficial.











