La Cámara de Casación Penal de Paraná dictó prisión preventiva para el ex gobernador peronista Sergio Daniel Urribarri (2007-2015). Esta medida se mantendrá vigente hasta que la sentencia que lo halló culpable en cinco causas de corrupción quede firme. El expediente fue elevado a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tras la aceptación del recurso extraordinario federal presentado por su defensa.
La decisión de la Cámara se dio a conocer esta mañana, mediante un escrito de 74 páginas. Casación revocó un fallo previo del Tribunal de Juicio, que había impuesto otras medidas restrictivas.
Urribarri se encontraba residenciado en Concordia, donde fue localizado por personal policial, que procedió a su detención y posterior traslado a la Unidad Penal 1 de Paraná. En las cercanías de su vivienda se pudo observar una ambulancia. Juan Pablo Aguilera, cuñado de Urribarri y también condenado en la causa, será detenido en Paraná y luego será trasladado al mismo centro penitenciario.
El abogado defensor de Urribarri, Leopoldo Cappa, adelantó que apelarán la resolución de Casación, aunque precisó que este recurso "no suspende" la detención del ex gobernador ni de su cuñado.
En su fallo, Casación respaldó los argumentos de la Fiscalía sobre los riesgos de fuga que persistían tras la sentencia, así como el marco que los tratados internacionales firmados por Argentina brindan a los delitos de corrupción.
"Encontrándose acreditada la probabilidad de que en libertad los condenados puedan frustrar los fines del proceso, entiendo que se encuentran motivos suficientes para anular la resolución impugnada y disponer la prisión preventiva en unidad carcelaria, teniendo en cuenta especialmente que en función de los tratados internacionales que el Estado suscribió, este proceso penal debe ser sobreprotegido, en tanto el deber de investigar, juzgar y castigar tiene una mayor intensidad cuando lo que está en cuestión son delitos de corrupción como los que aquí se juzgaron", expresó en su voto la vocal Marcela Davite, a lo que se unieron sus colegas Marcela Badano y Evangelina Bruzzo.
Casación también apuntó a posibles maniobras dilatorias por parte de las defensas para retrasar esta decisión. "Los condenados a través de sus abogados han dilatado el proceso con diversas maniobras que trasuntan o un desconocimiento de la vía recursiva, o una voluntad ex professo de no respetarla, indicadoras en sí del riesgo de frustración de los fines del proceso penal", señalaron las juezas en su fallo.








