Mirgor y SMATA acordaron un sistema de 200 horas por 12 meses que permite adaptar la producción sin reducir salarios y con beneficios para los trabajadores.
Mirgor y SMATA firmaron el primer acuerdo de banco de horas tras la reforma laboral de Milei, un sistema que comenzará a regir desde julio en las plantas de Garín, en Escobar, y Baradero, donde funciona ONTEC, con un tope de 200 horas durante 12 meses y posibilidad de prórroga.
La herramienta permitirá organizar las jornadas según las necesidades de producción sin reducir el salario de los trabajadores. Si por falta de actividad un empleado trabaja menos horas de las previstas, cobrará igual su jornada completa y esas horas quedarán acumuladas para ser compensadas cuando aumente la demanda.
Mirgor, la primer empresa en adherir al banco de horas.
El acuerdo fue cerrado entre la empresa, fabricante de electrónica y autopartes, y el sindicato SMATA. La compañía busca extender el mecanismo a sus distintos establecimientos productivos, aunque la implementación comenzará por estas dos plantas vinculadas al sector autopartista.
El nuevo esquema contempla un banco de hasta 200 horas durante 12 meses, con posibilidad de prórroga. En la práctica, si por falta de actividad un trabajador cumple menos horas que las previstas en su jornada, la empresa le paga igualmente el día completo. Esas horas no trabajadas se acumulan en una cuenta laboral y luego pueden recuperarse cuando la producción aumenta.
Este sistema no implica una baja salarial ni reemplaza las horas extras. Por el contrario, busca darle previsibilidad tanto a la empresa como al trabajador, permitiendo ordenar los tiempos de producción sin recurrir a medidas más drásticas. En actividades donde la demanda, el abastecimiento y los ritmos de producción pueden variar, contar con una herramienta flexible resulta fundamental.
Además, el acuerdo incorpora un gran beneficio e incentivo para el trabajador: cada hora devuelta cuenta como una hora y media. Por ejemplo, si un empleado acumuló 10 horas en el banco y luego trabaja una hora adicional para devolverlas, su saldo baja a 8,5 horas, no a 9. Es decir, la recuperación de horas se computa de manera favorable para el operario.
La devolución de esas horas se realizará de lunes a viernes. Si la empresa necesita trabajar sábados o domingos, sólo una hora podrá descontarse del banco; el resto deberá abonarse como hora extra.
La reforma laboral dotó de herramientos de adaptación y mayor competividad al mercado.
Durante años, la legislación laboral funcionó como una traba para la producción, castigando especialmente al empleo formal y a las empresas que necesitaban adaptarse a cambios reales en la actividad. La reforma laboral apuntó justamente a corregir ese problema: menos rigidez, más acuerdos entre partes y más herramientas para sostener puestos de trabajo.
SMATA ya tenía convenios similares con algunas terminales automotrices, como Ford, Toyota, Mercedes Benz y Volkswagen, pero el nuevo marco regulatorio abre la puerta para que este tipo de acuerdos puedan extenderse con mayor claridad a otras actividades.