El Gobierno de Javier Milei dio un paso decisivo en la transformación del sector aeronáutico en Argentina, poniendo fin a una serie de privilegios históricos que, hasta ahora, beneficiaban a los pilotos, tripulantes de cabina y trabajadores de servicios como rampas y check-in.
A través de esta medida, que elimina beneficios injustificados, la administración libertaria busca mejorar la eficiencia de Aerolíneas Argentinas, en línea con los estándares internacionales de la industria.
Eliminación de privilegios y aumento de la productividad
En primer lugar, se suspendió el traslado en remises para los pilotos, una práctica que hasta ahora representaba un privilegio costoso para todos los contribuyentes.
Además, se eliminó el asiento de descanso en clase ejecutiva para vuelos a Europa, así como el pasaje de vacaciones para los pilotos, sus familiares y los ex pilotos jubilados.
Con la nueva normativa, las horas de trabajo de los pilotos comenzarán a contarse cuando lleguen a la terminal, en lugar de desde el momento en que se les proporciona el traslado al aeropuerto.










