El Gobierno también dio luz verde para que la primera etapa del proyecto sea incluida dentro de los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), respaldando así una promesa de inversión de 7.000 millones de dólares a lo largo de los próximos 20 años.
El consorcio Southern Energy, responsable de llevar adelante la iniciativa, está conformado por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). La unidad flotante de licuefacción tendrá una capacidad de producción de 2,45 millones de toneladas anuales (MTPA), equivalentes a 11,5 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, y se convertirá en el primer buque de su tipo en operar en el Golfo San Matías.
Paralelamente, Southern Energy avanzará en la construcción de su propia unidad flotante denominada “MKII”, destinada a reforzar la capacidad del proyecto en esta fase inicial.
A partir de 2028, el plan dará un salto significativo con las fases Argentina LNG 2 y 3, que incrementarán la capacidad total de producción en unos 22 MTPA adicionales. En la segunda fase (2029-2030), YPF se asociará estratégicamente con Shell y otros tres grandes jugadores internacionales aún no identificados.
Se estima que esta etapa demandará una inversión de hasta 12.000 millones de dólares, e incluirá la construcción de dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) propias y un nuevo gasoducto dedicado.
Por su parte, la tercera fase del proyecto —Argentina LNG 3— está programada entre 2028 y 2029, y añadirá otros 12 MTPA a la capacidad instalada. Esta etapa avanza ahora con la firma de un principio de acuerdo con la energética italiana Eni.
Además del crecimiento proyectado en la exportación de GNL, se prevé una expansión significativa en las ventas externas de petróleo, lo que podría generar otros 15.000 millones de dólares por año hacia 2033. En conjunto, GNL y crudo podrían aportar unos 30.000 millones anuales en divisas, una cifra comparable a la del sector agroexportador, y clave para atacar el histórico problema de escasez de dólares en la economía argentina.