En poco más de nueve meses de 2024, el Gobierno de Javier Milei logró que los títulos públicos Globales y Bonares registraron un rendimiento promedio del 60% en dólares y del 100% en pesos. Esta evolución se refleja en la notable disminución del riesgo país argentino, que cayó un 41% en el año y se aproxima a los 1.100 puntos básicos, el nivel más bajo desde el 15 de septiembre de 2020.
A pesar de que este jueves los bonos en dólares están haciendo una pausa en su ascenso, tras ocho jornadas consecutivas de ganancias, estas emisiones están alcanzando prácticamente sus precios más elevados desde que comenzaron a cotizar en el mercado secundario el 10 de septiembre de 2020.
"No descartamos que este comportamiento esté vinculado a rumores sobre avances en las negociaciones por un REPO que asegure el pago de capital de los bonos", evaluaron los analistas de Portfolio Personal Inversiones.
El riesgo país mide la diferencia en la tasa de retorno que ofrecen los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados los activos financieros más seguros del mundo, en comparación con las emisiones de países emergentes de similar duración. Como su nombre indica, cuando un país es percibido como más riesgoso, debe pagar una tasa más alta para obtener financiamiento en el mercado.
Las acciones y los bonos argentinos operaban de manera mixta este jueves debido a reacomodamientos selectivos de carteras en una plaza que celebra la decisión de la Cámara de Diputados del Congreso, que aprobó el veto presidencial a una ley que hubiera significado que quiebra del Estado.
La ratificación de la decisión del presidente Milei señala un mayor fortalecimiento del oficialismo en el Congreso, donde cuenta con solo un pequeño grupo de legisladores.








