El economista chino Zheng Yuhuang, exprofesor de la Universidad de Tsinghua, habría sido arrestado por la policía en plena exposición académica luego de que un estudiante lo acusara de “hablar mal” de la economía del país.
Un episodio, que todavía no pudo ser confirmado debido a la fuerte censura en ese país, refleja las restricciones a la libertad de expresión impuestas por el Partido Comunista y la persecución del régimen chino contra toda disidencia.
De acuerdo con esta denuncia, basada en información filtrada de China, el hecho habría ocurrido el 28 de junio de 2026, durante una conferencia de negocios realizada en el Hilton Beijing Capital Airport.
Zheng Yuhuang.
En ese contexto, el académico habría definido el panorama económico chino como “macroeconómicamente pesimista” y habría advertido sobre un posible período de estancamiento de entre 20 y 30 años, en comparación con las denominadas décadas perdidas de Japón.
Además, Zheng habría atribuido esa desaceleración a factores estructurales internos, como desequilibrios en el sistema previsional y el funcionamiento del registro familiar, más que a tendencias globales. Estas afirmaciones habrían motivado la reacción de uno de los presentes, un estudiante, quien presuntamente habría alertado a las autoridades.
A mitad de la exposición, dos agentes del régimen chino habrían ingresado al lugar y escoltado al profesor para interrogarlo bajo sospecha de organizar una “reunión ilegal”. Sin embargo, tras una breve aclaración de aproximadamente cinco minutos, se le habría permitido regresar y finalizar la conferencia.
Información filtrada.
Censura digital
El episodio no habría terminado allí. Según la misma denuncia, en los días posteriores se habría producido una eliminación masiva de la presencia digital del académico.
Para el 1 de julio, sus cuentas en plataformas como Weibo y WeChat, así como sus perfiles de video, habrían sido eliminados de manera permanente, lo que implicó la desaparición de unos 16 años de contenido académico y material público.
El propio Zheng ya habría enfrentado sanciones previas en redes sociales por cuestionar medidas adoptadas por el régimen chino durante la pandemia de COVID-19, como el cierre de campus universitarios.
Tras este último episodio, el economista habría manifestado arrepentimiento en línea y habría indicado que dejaría de comentar asuntos públicos, con el objetivo de evitar nuevas consecuencias.
En este escenario, el caso se mantiene bajo incertidumbre, marcado por las limitaciones para acceder a información dentro del país asiático.