Tras el anuncio del cierre de oficinas de Mercado Libre en Córdoba capital, Javier Pretto salió a defender el infierno fiscal capitalino. La empresa de Marcos Galperin señaló que las tasas municipales eran insostenibles. Optó por cerrar su sede física y trasladar a sus 1.260 empleados al trabajo remoto.
En lugar de revisar el modelo tributario local, el viceintendente eligió atacar a la compañía. “Si paga $700 millones, es porque factura muchísimo más”, dijo. Además, cuestionó que una empresa exitosa reclame por lo que calificó como un tributo “justo”.
Lejos de mostrar preocupación por la pérdida de inversión privada, Pretto justificó el ahogo fiscal. Afirmó que grandes empresas deben contribuir pagando más impuestos. La Municipalidad celebró la recaudación sin medir el impacto sobre el empleo formal.













