La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), dirigida por el sindicalista Pablo Biró, respondió al gobierno de Javier Milei tras la decisión de Aerolíneas Argentinas de despedir a tres pilotos que se negaron a devolver un avión a la flota de Embraer. En un nuevo enfrentamiento, uno de los líderes sindicales más violentos del sector aeronáutico afirmó que la administración libertaria ha "desatado el caos" en "un juego que no tiene vuelta atrás".
En un comunicado, APLA expresó: "La empresa Aerolíneas Argentinas ha despedido a tres pilotos de la flota Embraer de manera ilegal, en tanto estaban cumpliendo una medida de acción sindical legítima. La misma consiste en negarse a efectuar una operación de devolución de una aeronave EMB-190 como forma de reclamar un salario justo y acorde a las responsabilidades que nos imponen".
Por otro lado, el conflictivo sindicato advirtió que se trata de "un hecho gravísimo" con la "clara intención de provocar, amenazar y amedrentar" a quienes llevan adelante la medida de fuerza. "La violencia laboral que aplica la dirección de Aerolíneas Argentinas, utilizando el abuso de autoridad, la intimidación, la agresión, el maltrato y las amenazas, genera un ambiente hostil que afecta a todos los trabajadores de la compañía.", agregó la entidad, en un intento de victimización para justificar su violento accionar.
En esa misma línea, amenazó: "Han desatado el caos y están jugando irresponsablemente un juego que no tiene vuelta atrás. Exponen a trabajadores a máximos niveles de estrés laboral del cual serán, los directivos de la empresa y funcionarios del Gobierno, directamente responsables."
"Vamos a dar la lucha como siempre lo hicimos, defendiéndonos espalda con espalda de estos personajes inescrupulosos. El conflicto se agrava y solo tendrá un final cuando los salarios sean recompuestos con todos los pilotos en sus puestos de trabajo", concluyó el comunicado del sindicato.
Los empleados echados
En el contexto del paro encubierto, que afectó el servicio aeronáutico debido a asambleas, Aerolíneas Argentinas tomó la decisión de despedir a tres pilotos que participaron en la huelga del pasado viernes. Los pilotos fueron separados de la compañía estatal tras negarse a volar un avión Embraer 190 hacia Manaos y luego a Estados Unidos (sin pasajeros) para devolverlo a su empresa de origen, ya que se trataba de una aeronave alquilada.
La empresa, bajo la presidencia de Fabián Lombardo, arremetió contra los pilotos por su "comportamiento inaceptable y reprochable" después de seguir una directiva de APLA.








