Arqueólogos hallaron en una cueva de la isla indonesia de Muna el arte rupestre más antiguo atribuido a humanos modernos. Se trata de una plantilla de mano que parece transformada en garra, datada en al menos 67.800 años.
El descubrimiento, publicado en la revista Nature, se realizó en la cueva Liang Metanduno. Allí, investigadores como Adhi Agus Oktaviana y Maxime Aubert usaron una técnica avanzada de datación por láser para confirmar su antigüedad.
Esta obra supera en edad a los hallazgos previos en cuevas de Sulawesi y también es más antigua que las plantillas de manos neandertales encontradas en España. Representa un avance clave para entender la evolución cognitiva humana.
Los expertos destacan que la modificación del dedo para darle aspecto de garra no es casual. Sugiere que los artistas prehistóricos tenían capacidad para imaginar y crear algo que no existía en la realidad.











