En medio de una guerra dominada por drones FPV, misiles inteligentes y guerra electrónica, el Ejército de Estados Unidos decidió rescatar una herramienta que parece sacada de las trincheras de la Primera Guerra Mundial: la bayoneta.
La Escuela Ranger, uno de los programas de instrucción más duros del planeta, incorporó recientemente ejercicios de asalto cuerpo a cuerpo donde los soldados avanzan entre humo, túneles y obstáculos mientras atacan objetivos con cuchillos montados en sus fusiles.
A simple vista, puede parecer un anacronismo total. Sin embargo, para el Pentágono esta decisión responde a lecciones aprendidas de conflictos recientes como la guerra en Ucrania.
Los estrategas estadounidenses observan con preocupación cómo los campos de batalla modernos dependen cada vez más de redes, GPS y comunicaciones que pueden colapsar en minutos por interferencias o ataques electrónicos.















