Hallaron una nueva especie de avispa fósil que vivió hace más de 100 millones de años.
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Un equipo internacional de científicos logró un descubrimiento histórico en España. Se trata de una nueva especie de avispa fósil que vivió hace más de 100 millones de años.
Según detalla el estudio publicado en la revista científica Palaeoentomology, el hallazgo se produjo en Cantabria. El fósil aporta información clave sobre la evolución de los insectos en el planeta.
Se trata de una nueva especie de avispa
Qué especie descubrieron y por qué es única
La nueva especie fue bautizada como Cretevania orgonomecorum. Presenta características anatómicas que no coinciden con ninguna otra registrada hasta ahora.
El ejemplar quedó atrapado en ámbar durante el período Cretácico. Esto permitió una conservación excepcional, algo clave para su análisis. Entre los detalles que sorprendieron a los científicos se destacan:
Antenas bien preservadas
Una estructura de tórax diferente
La disposición de las patas
Una compleja venación en las alas
Estos rasgos fueron determinantes para confirmar que se trata de una especie completamente nueva.
Cretevania orgonomecorum
Cómo lograron analizar el fósil con tanta precisión
El estudio se realizó con tecnología de última generación. Los científicos utilizaron microscopía confocal y reconstrucciones en 3D.
Estas herramientas permitieron observar estructuras microscópicas imposibles de ver a simple vista. También facilitaron la comparación con otras especies del mismo grupo.
Cómo lograron analizar el fósil con tanta precisión
Aunque pertenece al género Cretevania, previamente identificado en Asia, esta avispa es más grande y combina rasgos únicos.
Por qué este hallazgo cambia lo que se sabía
El descubrimiento obliga a revisar la clasificación de este grupo de insectos. También aporta nuevas pistas sobre la biodiversidad del pasado.
Las avispas fósiles como esta funcionan como “fósiles guía”. Esto significa que ayudan a determinar la edad de los sedimentos donde aparecen.
El Soplao, Cantabria
Gracias a estos datos, los científicos pueden reconstruir cómo era la vida en la Tierra hace millones de años.
El Soplao: el yacimiento clave del descubrimiento
El fósil fue encontrado en el yacimiento de El Soplao, en Cantabria. Este lugar es reconocido por su capacidad de preservar organismos con gran nivel de detalle.
El Soplao: el yacimiento clave del descubrimiento
Descubierto a comienzos del siglo XX durante explotaciones mineras, hoy es uno de los sitios más importantes de Europa para el estudio del ámbar.
Según los investigadores, en esta zona ya se identificaron:
Más de 1.500 inclusiones fósiles
Más de 30 especies nuevas
El ambiente donde se formó el ámbar combinaba condiciones marinas y continentales. Esto favoreció la acumulación de resina y la conservación de organismos.