Luego de semanas de rumores, Diego Brancatelli decidió hablar. La exposición de chats supuestamente comprometedores con la periodista Luciana Elbusto desencadenó un escándalo mediático que lo obligó a salir de su silencio.
Aunque en un principio negó todo tipo de vínculo con Elbusto, la situación tomó otro rumbo cuando ella confirmó públicamente la relación. Brancatelli, casado con Cecilia Insinga —madre de sus dos hijos—, reconoció errores y asumió responsabilidades.
Brancatelli admitió su error y pidió privacidad
El conductor de C5N eligió el programa A la Barbarossa (Telefe) para brindar su testimonio. Aclaró que priorizó la intimidad familiar, pero sintió que era necesario hacer algunas aclaraciones.
“Obviamente no estoy bien. Sé que cometí errores, que lastimé a personas que amo. No maté a nadie, no robé, esto es una cuestión moral”, dijo con firmeza.
Reconoció que su intención principal era proteger a sus hijos. Pidió consideración hacia ellos, recordando que son menores expuestos a los comentarios públicos. “Esto se fue de las manos. No quiero seguir alimentando este show”, expresó.
Sobre su relación con Insinga, fue claro: “La amo, la amé y nunca pensé algo distinto. Es una mujer extraordinaria. Lo que se tenga que resolver, lo haremos en casa”.
La reacción de su pareja y los supuestos chats
Sorprendió al referirse a la actitud de su esposa frente al escándalo: “Cecilia reaccionó de una forma que me dejó sin palabras. Aprendo mucho de ella y de nuestra familia. Ya pedí disculpas, fueron horas de conversación sincera”.








