La serie Moria, disponible en Netflix, reabrió el debate sobre el ambiente artístico de los años ochenta y las conductas de varias figuras de esa época. Entre los nombres que volvieron a circular está el de Jorge Porcel, recordado como uno de los grandes cómicos del momento, pero también señalado por actitudes condenables hacia las mujeres en el trabajo.
Georgina Barbarossa fue una de las que habló sin rodeos. En una entrevista con el notero de Sálvese quien pueda, de América, la conductora dejó en claro su opinión sobre el capocómico. “De él no me hablés porque era un ser deleznable”, dijo de entrada.











