Guillermo Kraisman saldrá de la cárcel tras pagar una millonaria fianza en efectivo
Guillermo Kraisman saldrá en libertad tras pagar una fianza de $20 millones y entregar un vehículo
porLeonel Elokdi
sociedad
El ex dirigente peronista pagó 20 millones de pesos y entregó un auto para recuperar la libertad.
Guillermo Kraisman, detenido en Bouwer desde enero por un intento de fraude con un DNI falso, saldrá en libertad tras pagar una fianza de $20 millones y entregar un vehículo. La medida fue autorizada por la Justicia luego de que el fiscal Franco Mondino diera por concluida la investigación. La causa judicial, ya elevada a juicio, lo mantiene imputado por tentativa de defraudación contra la administración pública.
El caso estalló cuando el dirigente peronista intentó cobrar un millón de pesos con la identidad de la llamada “empleada fantasma” de la Legislatura cordobesa. La maniobra, descubierta en una sucursal bancaria de barrio General Paz, derivó también en imputaciones contra otros implicados. Desde entonces, la prisión preventiva de Kraisman en Bouwer fue considerada ejemplificadora frente a los vínculos políticos del caso.
La liberación bajo fianza no hace más que evidenciar la impunidad con la que actúan los políticos peronistas en Córdoba. Kraisman es otro engranaje más de un sistema corrupto que se repite con empleados fantasmas y dinero público desviado. Su excarcelación deja abierta la pregunta sobre la efectividad real de la Justicia frente a la corrupción.
Guillermo Kraisman y Luciana Castro
Un dirigente rodeado de escándalos
El peronista de 61 años no es ajeno a situaciones mediáticas bochornosas que ponen en duda su credibilidad como referente público. En el pasado fue protagonista de un escándalo por el robo de fiambres en un supermercado cordobés, episodio que dañó aún más su imagen. Estos antecedentes sumados al actual proceso judicial exhiben un patrón de conductas alejadas de la ética política.
El caso de la “empleada fantasma” volvió a evidenciar cómo operan las estructuras irregulares dentro de la Legislatura provincial. La maniobra fue descubierta y derivó también en la detención de Luciana Castro, empleada municipal que lo acompañaba. Asimismo, se imputó a Virginia Martínez, identificada como la “empleada fantasma”, acusada de falso testimonio agravado.
Aunque hoy recupere su libertad, Kraisman enfrentará un juicio que promete revelar la trama de corrupción en la que se vio involucrado. El proceso no será solo contra él, sino contra una práctica enquistada en la política provincial desde hace décadas. La causa expone, una vez más, cómo el peronismo ha tolerado e incluso amparado maniobras ilegales con dinero de los cordobeses.