Guillermo Kraisman, exoperador del PJ, continúa detenido a ocho meses de su arresto por fraude estatal. El fiscal anticorrupción Franco Mondino confirmó que elevará la causa a juicio. Está imputado por intentar cobrar casi un millón de pesos con una identidad falsa.
El caso surgió tras una alerta de una empleada del Banco de Córdoba, que detectó una maniobra sospechosa. La acusada, Virginia Martínez, figuraba como asesora legislativa, pero niega haber trabajado allí. Según la Justicia, su madre entregó el DNI a Kraisman para concretar la estafa.
La mujer fue declarada inimputable al considerar que no comprende la criminalidad de sus actos. En cambio, el avance judicial golpea cada vez más alto dentro del esquema político. Funcionarios de la Legislatura de Córdoba ya han sido convocados a declarar.













