Arqueólogos desenterraron en Cumbria, al noroeste de Inglaterra, un pequeño amuleto de bronce con forma de falo que tiene alrededor de 1.800 años. La pieza, que mide apenas tres centímetros, está moldeada con detalles anatómicos y se conserva en muy buen estado.
El hallazgo ocurrió en el predio del Carlisle Cricket Club, un terreno que en época romana albergaba termas junto al río Edén. Allí los romanos se reunían para conversar y relajarse. Aunque ya se habían recuperado cerámicas, fragmentos de pilares y esculturas, la figurilla fálica sorprendió por su significado.
Los investigadores destacaron que era inusual no haber encontrado antes un objeto de este tipo en un yacimiento tan rico en artefactos romanos. El director del proyecto, Frank Giecco, admitió ante la BBC que esperaban hallar algo así dada la abundancia de otros restos.
Lejos de tener un sentido obsceno o sexual, este amuleto cumplía una función protectora. Para los romanos, las representaciones fálicas servían como talismanes contra el mal de ojo y atraían buena suerte.

Un símbolo de protección
Los antiguos romanos usaban estos objetos de distintas formas: como colgantes en el cinturón, tallados en paredes o integrados en joyas. No se trataba solo de símbolos de virilidad o fecundidad, sino principalmente de herramientas para conjurar la mala suerte.
El fotógrafo Pete Savin compartió imágenes del hallazgo en X, donde se aprecian los detalles del pequeño pene de bronce. La pieza se suma a otros descubrimientos similares en la región.








