El inicio del calvario de Emily comenzó cuando regresó de su despedida de soltera, donde asistió a la obra "Sex". A su vuelta, Santiago la acusó de ser infiel, lo que desató una serie de comportamientos violentos. Según relató, él le arrebató el teléfono mientras ella intentaba avisar a su madre, y la obligó a escuchar lo que él le decía, mostrándole una mirada amenazante. En ese momento, la periodista le pidió que la dejara ir, pero él respondió con agresión física.
Lo que siguió fue un periodo de angustia, donde Emily quedó atrapada en su hogar, con él ejerciendo control sobre sus movimientos, impidiéndole incluso realizar actividades básicas como ir al baño.













