La princesa Leonor, quien se encuentra realizando su formación militar a bordo del buque-escuela Juan Sebastián Elcano, tuvo que hacer frente a un inesperado reto físico: la cinetosis.
Esta afección, también conocida como mareo por movimiento, ha complicado sus primeros días de navegación, a pesar de su entusiasmo por seguir los pasos de su abuelo, Juan Carlos I, y su padre, el rey Felipe VI.
El proceso de adaptación al mar resultó ser más desafiante de lo que la joven princesa había anticipado. Las intensas jornadas de clases y actividades a bordo, combinadas con el constante vaivén del barco, desencadenaron en ella severos mareos y náuseas, que en algunos momentos la obligaron a permanecer en su camarote recuperándose, y perdiéndose de algunas de las primeras clases.
Qué dicen los médicos del buque
El equipo médico del Elcano ha estado trabajando para mitigar los efectos de la cinetosis. Especialistas en medicina naval han proporcionado cuidados y recomendaciones, como la ingesta de alimentos ligeros y el descanso, para aliviar los síntomas.
A pesar de las dificultades iniciales, los médicos confían en que la princesa Leonor irá mejorando a medida que su cuerpo se adapte al movimiento del buque en alta mar.









