Del éxito actoral al conflicto simbólico
Su ascenso coincidió con un contexto donde las figuras públicas deben posicionarse explícitamente o quedar bajo sospecha. En ese sentido, el estilo reservado de Sweeney no pasó desapercibido. En 2022 ya había sido señalada por una foto familiar donde se veían gorras con el eslogan “Make America Great Again”. A pesar de aclarar que ella no adhiere a ninguna ideología extremista, la presión social fue inmediata.
La reciente campaña de American Eagle fue la chispa perfecta para un nuevo linchamiento simbólico. El juego de palabras entre "jeans" y "genes" se convirtió, según sus detractores, en una “oda al supremacismo blanco”. El detalle de que Sweeney diga “mis jeans son azules” mientras la cámara recorre su cuerpo fue interpretado como una provocación, incluso cuando el comercial claramente apostaba al humor visual.














