En un viaje que se mantuvo en total discreción, Máxima Zorreguieta y el rey Guillermo de los Países Bajos llegaron a Argentina este lunes. El motivo fue un descanso lejos del protocolo, acompañado por un íntimo reencuentro con parte de la familia de la reina.
La noticia fue revelada por el periodista Gustavo Méndez, quien detalló que el arribo se produjo a las 5:30 horas en un vuelo de la aerolínea KLM procedente de Ámsterdam. Junto a la pareja real viajó María del Carmen Cerruti, madre de Máxima, quien ya había participado en las celebraciones por el cumpleaños del monarca.
Un viaje sin hijas y con destino al sur argentino
En esta ocasión, las hijas del matrimonio no formaron parte del viaje, lo que reforzó la idea de que se trató de una escapada privada para descansar y reencontrarse con los afectos. Tras su llegada a Buenos Aires, la pareja se trasladó en un vuelo doméstico hacia San Carlos de Bariloche y luego continuó rumbo a Villa La Angostura.
Allí, los reyes se instalaron en una propiedad que conocen bien: la exclusiva Estancia Pilpilcurá, una finca familiar ubicada en la Patagonia argentina, que suele ser su elección cada vez que visitan el país.









