El influencer publicó un extenso video en sus redes sociales en el que defendió sus ideas, criticó el doble estándar que —según él— existe en el ambiente digital y recordó episodios personales que enfrentó por apoyar al líder libertario.
“¿Sabés qué es lo que más me gusta de que el domingo sean las elecciones? Que Milei no para de dar entrevistas y nada me gusta más que cocinar, comer o irme a dormir escuchando entrevistas del Peluca”, comenzó gritando Maratea en sus historias de Instagram, con un tono enérgico y desafiante.
Santi Maratea defendió al Peluca
El influencer, conocido por sus colectas solidarias, no esquivó la confrontación con quienes piensan distinto y lanzó un fuerte mensaje contra los creadores de contenido vinculados al peronismo: “Parte de la batalla cultural es romper esa dinámica donde los influencers que bancan al peronismo son aplaudidos aunque sus actos no coincidan con sus dichos, y que si algún influencer banca las ideas de La Libertad se lo quiera cancelar sin analizar nada”.
En otro tramo del video, Maratea recordó situaciones de sus colectas y apuntó directamente contra sectores vinculados al gobierno anterior. “Cualquier persona que hayamos ayudado con una colecta, atrás lo que pasaba es que un sector del gobierno se estaba robando la plata que estaba destinada a ayudar a estas personas. Por ejemplo, los bomberos”, denunció.
Además, reveló que incluso en su vida personal sufrió rechazo por su posición política. Según contó, una influencer kirchnerista lo rechazó por “ser libertario”. “Lo caro que me salió bancar al Peluca, amigo. Pensé que este partido estaba ganado. Lo caro que me salió querer que este país sea próspero”, lanzó, visiblemente indignado con la joven que lo menospreció por su pensamiento ideológico.
Maratea también fue claro sobre las posibles consecuencias de expresar abiertamente su postura en plena campaña. “Primero, digo que lo banco a Milei hace años, ya todo el mundo lo sabe. Segundo, si me dejan de seguir o me cancelan por exponer mi postura política, me chupa dos pelotas. Tercero, creo que parte de la batalla cultural es que cada uno pueda decir a quién banca”, sentenció.