El sindicalista del Partido Comunista Jorge "Fogata" Bermúdez ocupó el cargo de secretario general de la FUS (Federación Uruguaya de la Salud) desde 1998 hasta septiembre de 2024, cuando anunció su salida durante el congreso del sindicato.
Posteriormente, asumió como secretario de Formación de la organización. Bajo su gestión, la FUS despilfarró millones de pesos de los afiliados al sindicato, principalmente enfermeros y personal administrativo de las mutualistas, en lujos personales.
El Consejo Central de la FUS intimó al comunista Bermúdez y al ex secretario de Finanzas, Héctor Dos Santos, a devolver en tres días aportes patronales (US$ 26 mensuales por trabajador no médico) depositados en cuentas personales.
Jorge Bermúdez tenía un remanente de aproximadamente 180.000 dólares (alrededor de 7.5 millones de pesos uruguayos) en una cuenta de Scotiabank, que cerró y transfirió a la FUS el 1° de agosto de 2025.
No lo hizo por una cuestión de honestidad personal, lo hizo porque el tema trascendió en la prensa y para no aumentar el escándalo decidió devolver el dinero que se había apropiado.

La auditoría
La nueva dirección de la FUS encargó una auditoría externa de los últimos cinco años, revelando gastos vinculados a Bermúdez por más de un millón de pesos uruguayos en viáticos (613.627 dólares sin comprobantes), remises (457.799 dólares en la empresa Senderos Group).
Hay otros rubros como viajes a balnearios en el exterior, y un lujoso BMW de alta gama con chofer.
Graves irregularidades
La auditoría revela irregularidades en los años que el comunista Bermúdez dirigió la FUS.
Las irregularidades son por más de 2,6 millones de pesos uruguayos (57.000 dólares) en 15 meses. La auditoría sigue en curso.










