Carolina Cosse, candidata a vicepresidente de Yamandú Orsi, convirtió la intendencia de Montevideo en una guarida de acomodos. Desde que asumió en noviembre de 2020 como intendente de la capital, Cosse multiplicó los gastos y los cargos políticos. Por ejemplo, en la Dirección de Cultura acomodó a María Inés Obaldía, que acaba de ser electa diputada, en un cargo absolutamente innecesario donde se promueve la "cultura" a favor de la ultra izquierda, como el carnaval y el teatro, donde se divulgan obras de autores comunistas.
Otro acomodo fue en la Dirección de Artes y Ciencias, otro disparate absurdo donde se acomodó a un inútil en ese cargo. También hay cargos de Promoción Cultural, y uno insólito de Festejos y Espectáculos. Luego vienen más cargos políticos, como el de Desarrollo Sostenible e Inteligente, donde Cosse acomodó a una inútil para un cargo que no tiene razón de ser en un gobierno departamental.
Sueldos de lujo
Todos estos cargos tienen altísimos sueldos que pagan los contribuyentes de Montevideo. Todo este despilfarro se financia con los impuestos de los montevideanos. La gestión de Cosse al frente de la intendencia ha sido pésima. Hay un basurero en cada esquina, las plazas y las calles están mugrientas, las playas de Montevideo no se limpian adecuadamente, y el boleto es de los más caros del continente. Basura, calles sucias y altos impuestos resumen la gestión de Cosse en la intendencia.
En su gestión como intendente de Montevideo, Cosse aumentó la contribución inmobiliaria, especialmente en los barrios de la costa. También aumentó el "impuesto de puerta" que castiga a todas las fincas de Montevideo, incluso para los hogares más pobres que dice defender.








