El viernes 28 de noviembre de 2025, el diario La República publicó un artículo que sugería un presunto encubrimiento de casos de acoso sexual en el Colegio Jesús María de Carrasco, con la supuesta complicidad del Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla.
La nota, sin firma visible de periodista, se basaba casi exclusivamente en el testimonio anónimo de un único padre –aunque posteriormente se confirmó que fueron dos los progenitores involucrados– y en capturas de chats con el Vicario de Educación del Arzobispado y con el secretario personal del cardenal.
Según esa versión, en una reunión mantenida con Sturla, el arzobispo habría solicitado que el caso “no saliera a la luz”. El texto se viralizó rápidamente, amplificado por el "periodista" Diego González en sus redes personales, generando una ola de indignación y titulares sensacionalistas.
Sin embargo, al analizar con detenimiento la información disponible y contrastarla con fuentes de la comunidad educativa –padres actuales, exalumnos y registros públicos–, surgen serias inconsistencias cronológicas, factuales y de corroboración que ponen en duda la solidez de la acusación.

Principales cuestionamientos al artículo de La República
Falta de corroboración independiente y uso selectivo de pruebas.
El artículo no exhibe actas, audios, mails ni documentos que acrediten la reunión con el cardenal ni el supuesto pedido de silencio. Las capturas de chat presentadas son parciales y no incluyen respuestas del otro interlocutor, lo que impide contextualizarlas adecuadamente.
Sí existen, en cambio, denuncias formales: una presentada en la Curia en 2024 y otra radicada el 3 de diciembre de 2025 ante la Justicia. Pero estas denuncias no fueron mencionadas ni analizadas en la nota original, lo que genera una imagen incompleta y sesgada.
Cifras de denuncias que no coinciden con los registros oficiales de la ANEP
La República habla de “varias denuncias” por acoso sin precisar cantidad ni fechas. Según los registros públicos del Consejo de Educación Inicial y Primaria (ANEP), hasta febrero de 2025 existían cuatro denuncias formales contra el colegio por presunto acoso o maltrato. En noviembre de 2025 se sumaron otras cuatro, totalizando ocho. Cabe resaltar que casi todos los colegios tienen denuncias de este estilo.
Contrariamente a lo sugerido por el artículo –que parecía reducir todo a una única queja–, desde noviembre una inspectora de Primaria se encuentra interviniendo directamente el colegio, supervisando protocolos y recogiendo testimonios. Este dato, fácilmente verificable, fue omitido.
Cronología confusa y contradicciones internas
La nota mezcla hechos de 2024 y 2025 sin establecer una línea temporal clara. Por ejemplo, se menciona que el caso “recién ahora” salió a la luz, cuando en realidad las primeras cuatro denuncias datan de principios de año y ya habían sido investigadas por la ANEP y la dirección del colegio.
Además, los padres denunciantes aseguran haber acudido al cardenal “en busca de ayuda”, pero el relato los presenta luego como víctimas de un encubrimiento orquestado por el propio Sturla, lo que resulta lógicamente contradictorio.










