Según los registros oficiales de gasto público correspondientes al ejercicio 2025, el diario El País percibió exactamente 78.223 dólares del gobierno nacional encabezado por el presidente Yamandú Orsi. La cifra surge directamente de la Contaduría General de la Nación y corresponde a pagos ejecutados a través de pautas publicitarias y contrataciones de comunicación durante los doce meses completos del primer año de la actual administración del Frente Amplio.
No es un dato aislado ni un pantallazo sacado de contexto. Forma parte del total de recursos que el Estado uruguayo destinó durante 2025 a la difusión de campañas institucionales, avisos de licitaciones públicas y piezas de promoción de programas sociales e infraestructurales. El monto fue canalizado principalmente a través de ministerios y entes autónomos, tal como establece la normativa vigente de contratación pública. Hasta el momento, ni Presidencia de la República ni el propio diario El País han brindado un desglose detallado de cada partida ni han explicado públicamente los criterios exactos utilizados para asignar esa publicidad oficial.
El gobierno de Yamandú Orsi asumió en marzo de 2025 con un discurso reiterado de transparencia, austeridad y “gobierno cercano a la gente”. En sus primeras intervenciones como presidente, Orsi insistió en que la publicidad estatal no sería utilizada como herramienta de presión ni de favoritismo político. Sin embargo, los números oficiales del ejercicio 2025 muestran que el diario El País —un medio que supuestamente es opositor al Frente Amplio y que en el pasado ha mantenido una línea editorial crítica hacia gobiernos de ese sector— figura como receptor de estos 78.223 dólares. La información ha comenzado a circular con fuerza en redes sociales bajo la etiqueta #PrensaEnsobrada, generando un debate que trasciende el monto en sí y toca el nervio central de la relación entre el poder político y los medios de comunicación tradicionales.
En un país como Uruguay, donde la sostenibilidad económica de las redacciones impresas enfrenta desafíos crecientes por la migración de la publicidad hacia plataformas digitales, el uso de fondos públicos para pautar en medios sigue siendo un tema sensible. Los registros de la Contaduría General de la Nación son claros y públicos: el Estado destinó decenas de millones de dólares en total durante 2025 a distintos medios, tanto tradicionales como digitales. El País no fue el único receptor, pero sí uno de los más visibles entre los diarios de referencia. Lo que llama la atención no es únicamente el volumen, sino el contexto político: un diario que supuestamente representa una voz opositora al Frente Amplio ahora recibe una suma concreta de la actual administración encabezada por ese mismo sector político.
Los datos disponibles no permiten afirmar que exista una relación causal directa entre los pagos y eventuales cambios en la cobertura periodística. Lo que sí es un hecho verificable es que la cifra aparece en los registros oficiales y que, hasta ahora, no ha sido acompañada de una explicación exhaustiva por parte de las autoridades ni del medio receptor. ¿Qué porcentaje exacto de esas pautas correspondió a campañas de interés general para el ciudadano? ¿Cuáles fueron los criterios de distribución? ¿Se aplicaron los mismos estándares de alcance y audiencia que se invocan habitualmente? Estas preguntas siguen sin respuesta oficial.








