En las redacciones blindadas de los grandes medios uruguayos sigue reinando la misma arrogancia de siempre: la de creerse dueños exclusivos de la verdad y del escrutinio al poder. Allí, con sueldos asegurados, presupuestos millonarios y 25 años de “trayectoria”, miran con desprecio a cualquiera que se atreva a hacer el mismo trabajo —y mejor— sin pedirles permiso ni cobrar un peso del Estado.
Esta semana, el diario El País publicó un artículo firmado por Sebastián Cabrera que sistematiza, con datos oficiales, el control ciudadano sobre el gasto público. Bien escrito, claro y útil. Pero incompleto. Peor aún: hipócrita. Porque lo que presentó como un hallazgo periodístico es exactamente lo que dos ciudadanos comunes —Martin Fitzek (@MartinFitz23506) y, sobre todo, @PhDenLogica— vienen haciendo con rigor matemático, constancia de hierro y las mismas fuentes oficiales desde hace meses.
Y no los mencionaron. Ni una sola vez. Ni un crédito. Ni un “como ya vienen denunciando desde hace tiempo…”. Nada.
Eso no es olvido. Es ninguneo deliberado. Es la vieja casta mediática protegiendo su monopolio. Es El País —el mismo que cobra del gobierno de Orsi miles de pesos por publicidad oficial— mirando por encima del hombro a quien demuestra que el control del Estado ya no necesita redacción ni credencial: solo lógica, datos y coraje.
Porque @PhDenLogica no es un “tuitero más”. Es un genio total. Que decidió usar su formación académica para ponerle números y verdad al derroche estatal. Creó ControlCiudadano.uy y un ejército de cuentas (@GastosUy, @Alerta_UY, @QueOpinaUY, @CtrlCiudadanoUy) que convierten los datos públicos en herramientas reales de fiscalización. Día tras día desarma las cuentas, detecta inconsistencias, explica con claridad quirúrgica dónde se fugan los recursos de los uruguayos. Sin gritos. Sin militancia partidaria. Solo lógica implacable aplicada al poder.








