De cara a la discusión de la ley de Presupuesto de Quinquenal el gobierno de Orsi y las organizaciones feministas planean seguir malgastando el dinero de los contribuyentes en juzgados de "violencia de género".
El Poder Judicial planea insistir en 2025 en la obtención de fondos durante la discusión del Presupuesto Nacional para expandir la red de juzgados especializados en la denominada "violencia de género".
La meta es que cada departamento del país cuente con al menos uno de estos juzgados "para abordar la violencia de género de manera integral".
El éxito dependerá de la asignación de recursos suficientes, y de la voluntad política para priorizar este tema.
El curro del feminismo
En Uruguay, como en muchos otros países, el feminismo se financia con el dinero de los contribuyentes, con dinero público de quienes pagan impuestos.

Las organizaciones feministas son esencialmente corruptas, y su financiamiento proviene en gran medida de dinero estatal, es decir del dinero de los impuestos de los contribuyentes.
Estas celebran convenios con organismos estatales para recibir dinero público a cambio de "cursos", "talleres", y "jornadas de reflexión”.
Un gigantesco esquema de corrupción donde las que dirigen estas organizaciones se llenan los bolsillos, mientras las mujeres que de verdad padecen violencia siguen olvidadas.
Intersocial Feminista, símbolo de la corrupción
Una agrupación informal llamada Intersocial Feminista nuclea a decenas de grupetes de organizaciones y pseudo organizaciones, que hacen del feminismo un negocio sucio financiado con dinero público.
El modelo corrupto es casi siempre el mismo. Se juntan un grupo de mujeres feministas, acuden a un político amigo (generalmente en el MIDES o en la intendencia de Montevideo), y a través de este político inescrupuloso celebran un convenio entre la ONG feminista y el organismo estatal.
Inmediatamente empiezan a recibir dinero público.

Este esquema corrupto financiado con el dinero de los contribuyentes puede durar largos años.









