Por: Fernando Doti Tori
El régimen del tirano y dictador Maduro, cometió un fraude colosal en las elecciones de la república bolivariana. La sumatoria de los porcentajes asignados a los partidos políticos que participaron del proceso electoral arroja un 132%. Realmente vergonzoso. Las actas no aparecen, y la farsa continúa impune frente al escandaloso y ensordecedor silencio de la OEA. Acaso sea bueno recordar la frase del libro “Inferno” de Dan Brown, respecto de que “Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en épocas de crisis moral”. Los tiempos exigen valor y exigen tomar partido, no hay lugar para tibiezas, cuando existen presos políticos, tortura y muerte, por parte de los gobiernos, no importa del palo que sean.
Como ha consignado James Buchanan, “resulta de una importancia crucial que recapturemos la sabiduría del siglo XVIII respecto a la necesidad de contralores y balances y descartemos de una vez por todas la noción de un romanticismo idiota de que mientras los procesos son considerados democráticos, todo vale”.
La cuestión de la democracia









