Por: Carlos Abel Olivera.
En el ámbito del desarrollo económico, tanto Estonia como Nueva Zelanda destacan como ejemplos sobresalientes para países similares, como Uruguay.
Ambos son naciones de menor tamaño pero han logrado impresionantes avances económicos y sociales mediante reformas profundas y un fuerte papel del Estado, en línea con la tradición uruguaya.
Contexto económico
- Tamaño de la Economía: Ambos países son pequeños, lo que facilita la implementación de reformas y políticas eficientes.
- Presencia Estatal: El gasto público como porcentaje del PIB es notablemente alto en Estonia (43.3%), Nueva Zelanda (41.39%) y también en Uruguay (30.76%), reflejando una presencia gubernamental activa.
Sistema impositivo: aprendiendo de Estonia
El sistema fiscal de Estonia es particularmente interesante por su competitividad:
- Impuesto de Sociedades (IRAE): En Estonia, el impuesto es del 0% sobre las ganancias reinvertidas y del 20% sobre dividendos distribuidos. En contraste, en Uruguay, se aplica un 25% sobre la renta y un adicional 7% sobre los dividendos.
- Impuesto sobre la Renta (IRPF): Estonia emplea una tasa plana del 20% para ingresos personales, mientras que en Uruguay las tasas varían del 10% al 36%.
- IVA: Ambos países tienen tasas de IVA similares, con Estonia a 20% y Uruguay a 22%, aunque con algunas diferencias en exenciones y reducciones.








