La desconexión entre los mercados globales y los precios de los combustibles bajo el gobierno de Orsi
La reciente estabilización geopolítica en Oriente Medio, lograda a través de un acuerdo que reabrió el estrecho de Ormuz y redujo las tensiones sobre las rutas de suministro, provocó una caída inmediata del precio internacional del petróleo crudo. Tanto el Brent como el WTI descendieron cerca del 5 % en pocos días, alcanzando mínimos de varios meses.
Uno esperaría que esta baja se tradujera con rapidez en un alivio para los costos energéticos de los uruguayos. Sin embargo, bajo el gobierno de Yamandú Orsi los precios de los combustibles en surtidor han seguido el camino opuesto. En junio de 2026 se aplicaron nuevos aumentos: la nafta Súper subió un 6 % hasta $ 93,36 por litro y el gasoil un 7 % hasta $ 61,76 por litro. Estos ajustes se suman a la serie de incrementos previos y demuestran que, incluso cuando el petróleo baja en el mundo, el Ejecutivo opta por mantener o elevar la presión sobre los consumidores locales.












