Es la hija de Danilo Astori, dirigente histórico del Frente Amplio, que fue ministro de economía, y vicepresidente de la República con José Mujica entre 2010 y 2015. Su único mérito es ser la "hija de", ya que es una completa inútil para desarrollar cualquier tipo de tarea de gestión y de administración, mucho más para administrar un presupuesto millonario cuyo dinero no le pertenece sino que le pertenece a los contribuyentes que sacrificadamente pagan sus impuestos.
Fue nombrada el pasado mes de julio como directora de la Secretaría de Diversidad de la intendencia de Montevideo, bajo la administración de Carolina Cosse, la compañera de fórmula presidencial de Yamandú Orsi. La repartición donde es directora es completamente inútil y no debería existir en un gobierno departamental.
Pésima gestión frenteamplista en Montevideo
El Frente Amplio gobierna la intendencia de Montevideo desde 1990, hace 34, años y la gestión ha sido pésima y nefasta desde todo punto de vista. Desde tener el boleto más caro de América Latina, la contribución inmobiliaria abusiva en los barrios de la costa, la ciudad llena de basura, mugre por todos lados, juegos infantiles de las plazas rotos, y las playas mugrientas.
Cosse multiplicó los acomodos en cargos políticos, uno de esos cargos fue para la hija de Astori, que ocupa un cargo parasitario que no la reporta ningún beneficio a los ciudadanos de Montevideo, a los contribuyentes que son los que pagan su fantástico sueldo.
La hija de Astori tiene un sueldazo de $137.517 mensuales (unos 3.400 dólares), más otros beneficios de los que disfrutan los directores de la intendencia. Su sueldo corresponde al escalafón 18, con un régimen horario de 6 horas. No trabaja ni siquiera 8 horas por día.
Sus políticas anti familia
Desde que asumió el cargo se ha dedicado a corromper a la familia uruguaya, y a fomentar el feminismo ultra radical, que lejos de defender a la mujer, lo único que pretende es destruir a la mitad de la población, a todos los varones, e instalar en la sociedad una guerra de sexos basada en el odio demencial a los hombres.
Florencia Astori está "casada" con la señora Noel López, y disfruta de un mega sueldo que le pagan los contribuyentes. Mientras hay mujeres montevideanas que les cuesta llegar a fin de mes, esas mismas mujeres con dificultades económicas son las que les pagan su sueldo y sus privilegios a través de los impuestos que le abonan a la intendencia.








