La hija de Danilo Astori asumió en julio pasado como directora de Diversidad Sexual cuando Carolina Cosse, entonces intendente de Montevideo, la acomodó con un sueldazo. Esa Secretaría es absolutamente inútil en un gobierno departamental.
Los cometidos de la intendencia son principalmente recoger los residuos, pavimentar las calles, arreglar las plazas y los parques, mantener el tránsito vehicular, y ofrecer trámites rápidos y sencillos. Todo al revés de la intendencia de Cosse, que arregla las calles, las plazas y los parques están en pésimo estado, y los trámites son lentos y burocráticos.
Acomodada por Cosse
Sin embargo, Cosse acomodó a la hija de Astori con un sueldazo que le paga el pueblo montevideano con sus impuestos. Florencia Astori nunca gestionó absolutamente nada. No es capaz de administrar un puesto de lechugas en una feria barrial, pero Cosse le dió un puesto político con un altísimo sueldo y con todos los privilegios. Coche con chofer, un enorme despacho con secretaria, y viáticos.
El propósito de Florencia Astori es fomentar el odio, y la guerra de sexos entre hombres y mujeres. Desde la intendencia de Montevideo promueve el feminismo ultra radical basado en el odio al varón.
Violencia institucional








