Por: Marco Lorenzi
En un sistema político democrático como en el uruguayo, es fundamental tener diversidad de ideas, que por un lado estén bien representadas las ideas de izquierda y por el otro, las de derecha.
No fue el caso de las elecciones de este año. Hay un gran porcentaje de los votantes que no se sintieron identificados con ninguno de los dos proyectos de país.
Según datos oficiales de la Corte Electoral, aproximadamente unos 100.000 uruguayos decidieron en las urnas anular su voto o votar en blanco.
Estamos hablando de 100.000 votantes que dijeron “ningún candidato me representa en las urnas”.
Sin lugar a dudas, y estoy seguro que la mayoría de los lectores coincidirá, es que una gran parte de ese total (por no decir la mayoría) son personas que están más identificadas con las ideas y valores de derecha liberales.
En nuestro país esas ideas no fueron bien defendidas ni llevadas a cabo por ninguno de los candidatos. El candidato por la Coalición Republicana Álvaro Delgado, en mas de una ocasión, coqueteó de alguna manera con la izquierda, con el fin de captar algunos votos del centro o mismo de la propia izquierda que representa el Frente Amplio.
El caso Ripoll
El ejemplo más notorio de esto fue la elección de Valeria Ripoll como su compañera de fórmula, quien tiene un pasado comunista y sindicalista.
Sin embargo, me parece un error, ya que no nos encontramos en las mismas condiciones que elecciones pasadas, sino que la forma de hacer política, las formas de militancia y comunicación, cambiaron.
Ese es el mensaje que deben entender los políticos, en partes, es por eso el gran descontento que existe o él poco interés en la política.
Hoy en día, las diferencias son cada vez más notorias, vivimos en sociedades más polarizadas, donde las redes sociales han jugado un rol fundamental en ese aspecto, y así de importante hay que tomarlo.
En mi libro que publiqué este año, titulado: “Javier Milei: La esperanza de una Argentina devastada”, previo a las elecciones en Uruguay, destaco que: “En Uruguay, mucha gente de ahora en más, comenzará a militar las ideas de la libertad con mayor profundidad”.
Con los resultados de las elecciones, se podría decir que eso es incorrecto. Pero me parece que las ideas estuvieron, las demandas de la gente también. Lo que no hubo fue representación de esas ideas.
Mi argumento para destacar esto va por dos caminos que se juntan: Primero es la cantidad de votos en blanco y anulados como ya mencioné, pero justamente, eso después llevó a que militantes o personas que se sienten identificadas con las ideas de la libertad, tuvieron una reacción al momento de conocer los resultados.








