En los últimos días, Yamandú Orsi, ex intendente de Canelones y candidato a la presidencia del Frente Amplio, se ha visto envuelto en una serie de acusaciones que cuestionan no solo su ética, sino también sus posibles vínculos con el crimen organizado.
Alberto Rodríguez Tadeo, un vecino de Orsi, señaló que el ex intendente estaría relacionado con el narcotráfico.
“Tiene que tener vínculos. Si Orsi gana va a haber pobreza general, el Gobierno va a ser manejado por el narcotráfico”, aseguró, sugiriendo que los fondos que sostienen su carrera política podrían provenir de actividades ilícitas.
Acusaciones directas de fraude y desvío de fondos
La crítica hacia Orsi no solo se queda en los rumores de financiamiento oscuro. También surgen graves denuncias de corrupción dentro de la Intendencia de Canelones, donde se menciona su participación en fraudes de firmas y presunto desvío de fondos públicos.
"Esa es la plata de Antel", afirman, apuntando a una malversación de recursos. Estos señalamientos han incrementado la presión sobre el dirigente, quien todavía no se ha pronunciado oficialmente al respecto. “Roba todo y tiene relación con el narcotráfico”, sentenció Rodríguez Tadeo.
Una izquierda cuestionada: ¿promesas al pueblo o enriquecimiento personal?
Mientras Orsi se presenta públicamente como un hombre de izquierda comprometido con el bienestar del pueblo, las acusaciones plantean una imagen opuesta.
“Él dice que es de izquierda”, dice Rodríguez Tadeo, mientras que al mismo tiempo lo acusa de “robar 800 millones”. Esto pone en duda la transparencia de su gestión y abre una incómoda interrogante sobre sus verdaderas intenciones y su compromiso social.








