La Intendencia de Montevideo, gobernada por el Frente Amplio desde 1990, tiene una inútil Secretaría de Diversidad (sexual).
Es una oficina burocrática, inútil y parasitaria, que, por supuesto, se financia con los impuestos de los contribuyentes.
Se trata de una infraestructura que cuenta con recursos humanos y materiales para, supuestamente, dedicarse a las personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales intersexuales), discriminando al resto de la población que no integre ese colectivo, ya que en todas las actividades que realiza la Secretaría están excluidos otros ciudadanos, como los heterosexuales.
Despilfarro
Desde su creación, las intendencias frenteamplistas han convertido la Secretaría en una guarida oscura de acomodos y manejos turbios de los dineros públicos, financiando festivales con supuestos artistas.
Es decir, subvencionando con el dinero de todos a militantes frenteamplistas afines al lobby LGBTI.
Florencia Astori
La hija del ex vicepresidente de la República, Danilo Astori, fue acomodada en la Secretaría de Diversidad en julio de 2024, cobrando 3.400 dólares mensuales, actualmente un sueldazo de casi $150.000 por mes que le paga el pueblo montevideano con sus impuestos.
Florencia Astori es una inútil y su único "mérito" es ser hija del exvicepresidente. No tiene ninguna experiencia en gestión.
Mientras la ciudad está tapada de basura y los contenedores desbordados de residuos, la Intendencia de Montevideo ha destinado cientos de millones de pesos en fomentar el lobby LGBTI.








