El pasado 24 de mayo la central sindical frenteamplista, celebró su Congreso ante más de 1.000 "delegados" para elegir a las nuevas autoridades. Es decir a los próximos burócratas sindicales.
Todos de licencia sindical
Como siempre, fue una farsa democrática, donde los supuestos delegados no son más que sindicalistas que hace años cobran el sueldo mensual pero no trabajan, ya que gozan de licencia sindical.
No son verdaderos trabajadores, sino supuestos representantes de los asalariados que cobran el sueldo todos los meses pero jamás concurren a su lugar de trabajo.
Si bien en Uruguay siempre hubo burócratas sindicales que gozan de licencia sindical, la situación se acentuó a partir de 2006 cuando el gobierno de Tabaré Vázquez aprobó la ley 17.940 de Fuero Sindical, que facilitó la licencia sindical remunerada, sobre todo en el sector privado.
Abdala reelecto
Nacido en 1966, además de un eterno burócrata sindical, es activista del Partido Comunista, organización política fundada en 1920 y que desde siempre ha apoyado a las más siniestras dictaduras violadoras de los Derechos Humanos.
Desde la antigua Unión Soviética, hasta Cuba, las dictaduras comunistas de Europa del este, y más recientemente Venezuela.
Incluso en Uruguay en 1973 el Partido Comunista en un primer momento apoyó el quiebre institucional. Abdala fue reelecto como presidente del PIT-CNT en el marco del XV Congreso Nacional Ordinario.

La elección se llevó a cabo entre varias tendencias. La Lista 1 o Lista Unitaria, encabezada por Abdala, obtuvo 418 votos, superando a la lista de Articulación (136 votos) y la candidatura del sindicalista Sergio Sommaruga de la educación privada que obtuvo 127 votos.
Ganó con 418 votos
Cómo se advierte claramente, con apenas 418 votos el Partido Comunista, a través de la persona de Marcelo Abdala, se adueñó de la central sindical y fundamentalmente de los recursos que tiene la misma.
En un país que tiene una masa asalariada de más de 2 millones de personas, el cacique sindical comunista ganó con 418 votos.










