El senado aprobó este martes 5 el proyecto de ley "reporte, sistematización y trasparencia de los datos sobre brecha salarial de género" que busca que el Ministerio de Desarrollo Social genere, mediante el Instituto Nacional de las Mujeres (InMujeres), un "indicador" de la "brecha salarial de género" en Uruguay.
Inmujeres está presidido por la feminista ultra radical Mónica Xavier del Partido Socialista.
Es curiosa su preocupación por las mujeres cuando dentro de su propio Partido tiene a agresores de menores que ocupan cargos de gobierno.
Uno es el abogado y edil del Partido Socialista, Juan Ceretta, quién agredió brutalmente a una niña con capacidades diferentes, y la Justicia le impuso medidas judiciales a raíz de su salvaje agresión a la niña.
Esta propuesta, presentada por fanáticas feministas del Frente Amplio en la legislatura pasada, fue aprobada en Diputados, pero quedó archivado en la Cámara alta.
En el nuevo periodo legislativo la iniciativa ultra fue desarchivada, y durante la semana pasada la comisión de Derechos Humanos y Equidad de Género del Senado aprobó el proyecto de ley que declaraba de "interés nacional" la obtención de datos sobre la supuesta "brecha salarial".

Una gigantesca mentira
En Uruguay es absolutamente imposible que una mujer perciba menos salario que un hombre si ocupa el mismo cargo, sea en la actividad pública o en la privada.
En cualquier organismo estatal un (ministerio, una intendencia, UTE, ANCAP), el funcionario gana de acuerdo a un escalafón predeterminado, sin importar su sexo.
Un ascensorista de OSE gana exactamente igual, sea hombre o mujer.
En el caso de la actividad privada la remuneración se establece en los Consejos de Salarios, y el asalariado percibe un sueldo de acuerdo al laudo salarial.










