El atentado contra la fiscal de Corte subrogante Mónica Ferrero ocurrió en la madrugada del 28, alrededor de las 5 de la madrugada, en su vivienda ubicada en el barrio Jacinto Vera de Montevideo.
Dos individuos armados ingresaron por la azotea de una casa vecina al patio trasero de la propiedad, donde detonaron una granada (causando un fuerte estruendo audible para los vecinos y rompiendo vidrios de ventanas).
Se efectuaron al menos dos disparos contra una pared y destrozaron objetos personales antes de huir.
Ferrero se encontraba en el interior de la casa, pero resultó ilesa físicamente. La custodia policial asignada a la fiscal estaba posicionada en el frente de la vivienda, lo que facilitó el acceso por la parte posterior.
A las pocas horas la Policía encontró una camioneta blanca incendiada cerca del arroyo Miguelete (a unos 10 km del lugar), presuntamente usada en la fuga.
Además, se analiza otro vehículo hallado abandonado en el barrio Marconi, posiblemente relacionado con los atacantes.

Investigadores policiales periciaron un pozo en el patio donde los autores intentaron ocultar un artefacto explosivo. Posiblemente una granada
El Frente Amplio no la quiere
Desde que asumió como Fiscal General de la Nación dirigentes del Frente Amplio la han atacado duramente.
Cuando asumió sustituyó a Juan Gómez, que era afín al anterior Fiscal General de la Nación, Jorge Díaz, que estuvo casi 10 años en el cargo.
Díaz es la mano derecha de Yamandú Orsi en la presidencia de la República. Con la llegada de Ferrero a la cúspide de la Fiscalía hubo un cambio tímido pero positivo.
Las filtraciones que antes eran permanentes ahora casi han desaparecido, y el trabajo de algunos fiscales ha comenzado a mejorar.
El Frente Amplio ya no tiene en la cima de la fiscalía a un peón como Jorge Díaz o Juan Gómez, ahora tienen a una fiscal seria que pretende una Fiscalía imparcial, y no un comité de base, como fue con Díaz y con Gómez.
El gobierno de Yamandú Orsi y de Carolina Cosse no tiene idea de cómo frenar la delincuencia, no hay un plan serio, y no tienen nociones de cómo parar el desastre.
En América Latina los atentados contra fiscales suelen provenir de grupos de narcotraficantes, o de banda terroristas de ultra izquierda como es el caso de las FARC de Colombia, que a lo largo de las décadas han asesinado a decenas de fiscales en ese país.










