La noche del 24 de agosto de 1994, en las inmediaciones del Hospital Filtro ubicado entonces una cuadra de sede de la presidencia de la República, varios dirigentes del Frente Amplio y de la central sindical frenteamplista PIT-CNT, desataron la violencia extrema. Ese día habían convocado a una manifestación frente al Hospital Filtro, en Bulevar General Artigas y Cufré, en contra de la extradición de Jesús María Goitia, Mikel Ibáñez Oteiza, y Luis Lizarride, integrantes de la banda terrorista armada Euskadi Ta Askatasuna (ETA), cuyo traslado a Madrid había sido autorizado por la Suprema Corte de Justicia de Uruguay, el máximo tribunal judicial.
Los hechos se desatan en momentos en que las fuerzas de seguridad se disponían a trasladar a los tres etarras al Aeropuerto Internacional de Carrasco donde les esperaba un avión que los regresaría a España. El Frente Amplio y la central sindical se opusieron a la decisión de la Justicia, que era perfectamente constitucional. Violentando lo dispuesto por la Corte, el Frente Amplio y el PIT-CNT buscaron violencia, caos, desastre, y muertos.
El domingo 21 de agosto la Mesa Política del Frente Amplio resolvió apoyar a los terroristas etarras, y convocar a los frenteamplistas, a organizaciones gremiales, sociales y barriales, a participar y a apoyar una manifestación violenta a iniciarse al día siguiente en la Plaza del Entrevero de Montevideo.
Mujica culpable de las muertes
El 24 de agosto de 1994, día previsto para la extradición, grupos de izquierda ultra radical, encabezados por la banda terrorista - electoralista MPP, organizaron una manifestación masiva en las inmediaciones del Hospital Filtro. El MPP era, y es, el sector de José Mujica, el jefe político de Yamandú Orsi.
A través de la estación de radio de CX 44 Radio Panamericana, dirigida por la pandilla violentista MLN - Tupamaros, se convocó a asistir a la zona. Posteriormente, desde el mismo medio radial, se alentó a resistir la acción de las fuerzas policiales. Mujica, y otro terrorista tupamaro, Eleuterio Fernández Huidobro, convocaron a la violencia y a atacar a las fuerzas del orden.
Escondidos tras los micrófonos de la radio, Mujica y Huidobro alentaron a través a que una multitud de jóvenes agredieran brutalmente a los agentes policiales que estaban cumpliendo su deber. Mujica, que en ese momento tenía 59 años, junto con Huidobro, querían violencia, caos, y si es posible muertos. El MPP, sector de Orsi, quería ensuciar al gobierno constitucional de Luis A. Lacalle Herrera, el padre de Lacalle Pou.
Con el argumento de los tres terroristas vascos internados en el Hospital Filtro, desataron la violencia demencial contra los humildes policías que estaban en la zona, contra los vecinos, contra los automóviles, contra los comercios, y contra cualquiera que se les pusiera enfrente. Mientras mas violencia y mas sangre, mejor para ellos.
Prepararon armas clandestinas








