Esta columna la escribo desde mi triple condición de militante blanco, liberal y economista, en dónde el orden no es casualidad. El objetivo de estas líneas es claro y algo trillado, convencer a los que abrazan las ideas de la libertad de que esta no es una elección más.
El gobierno de Luis Lacalle Pou fue profundamente pro libertad, desde su programa de gobierno hasta en las horas más oscuras. Repasemos algunas de las medidas del gobierno para darnos cuenta de su inspiración liberal.
Algunas de las medidas del gobierno
En primer lugar, la instauración de una regla fiscal, es el anhelo básico de cualquier liberal, un límite al despilfarro estatal. Esta regla fiscal permitió ordenar las finanzas públicas, estabilizar la deuda, lograr la máxima calificación crediticia de la historia, así como el riesgo país más bajo del continente.
En segundo lugar, récord de inversión en infraestructura, este es el tipo de acción estatal que el sector privado necesita, ya lo decía el propio Adam Smith en su célebre Riqueza de las Naciones. En tercer lugar, la rebaja impositiva del IRPF, IASS e impuestos a pequeñas empresas por aproximadamente 150 millones de dólares al año. En cuarto lugar, bajar la inflación al 5% desde el casi 10% anual que nos tenía acostumbrados el Frente Amplio. Quinto, se frenó el crecimiento de los vínculos laborales con el estado.








