El caso de Jorge Bermúdez, conocido como "Fogata", es uno de los escándalos sindicales más recientes y notorios en Uruguay, centrado en enormes irregularidades financieras en la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), el principal sindicato del sector salud privado.
Bermúdez, un histórico dirigente del Partido Comunista y miembro del PIT-CNT, lideró la FUS durante 26 años como secretario general (desde 1998 hasta septiembre de 2024), cuando renunció en medio de crecientes tensiones internas.
Al igual que Marcelo Abdala, actual presidente del PIT-CNT, y de Oscar Andrade y Daniel Diverio, actuales legisladores del Partido Comunista, Bermúdez es un referente de la burocracia sindical parasitaria comunista.
Graves irregularidades
La auditoría posterior a su salida reveló un patrón de malversación de fondos sindicales, provenientes principalmente de cuotas de afiliados y aportes de empresas al Fondo de Formación.

El escándalo emergió a fines de julio de 2025, tras el cambio de liderazgo en la FUS, y escaló rápidamente con una auditoría externa.
La auditoría contratada por la nueva directiva de la FUS, cubrió inicialmente 15 meses pero se extenderá a los últimos 5 años.
Se detectaron grandes irregularidades en el manejo de fondos sindicales, con un enfoque en gastos personales justificados como "actividades gremiales".
Bermúdez gastó $1.192.781 en total, de los cuales solo $579.154 están documentados; el resto (equivalente a unos 613.627 dólares USD) carece de comprobantes.
Los lujos de Bermúdez
El burócrata sindical tenía gustos refinados. Malgastó en servicios de remises y transporte: $457.799 en 15 meses con la empresa Senderos Group; Bermúdez usaba un BMW de alta gama con chofer proporcionado por el sindicato.










