Castillo, de 67 años, es un burócrata sindical y funcionario público de la Administración Nacional de Puertos. Casi nunca concurría a trabajar debido a licencias sindicales.
Del sindicato del puerto pasó a la central sindical PIT-CNT, siendo uno de los principales líderes de la central desde mediados de la década de los 90.
Pertenece al Partido Comunista, que ha apoyado históricamente dictaduras totalitarias violadoras de los Derechos Humanos, desde la antigua Unión Soviética, pasando por Cuba desde 1959, hasta las más recientes narco-dictaduras comunistas de Venezuela y Nicaragua.
Sin ir más lejos, el Partido Comunista de Castillo, junto con Oscar Andrade y Marcelo Abdala, avaló el mega fraude electoral de Nicolás Maduro en Venezuela en las elecciones de julio pasado.
Sabiendo perfectamente que el tirano caribeño cometió un mega fraude electoral robando las elecciones, los comunistas uruguayos apoyaron al dictador.
Castillo es un burócrata sindical, conocido por su actitud patotera y maleducada, que siempre intenta imponer su pensamiento sin considerar opiniones ajenas. Lejos de dialogar, busca imponer su visión.
Orsi lo designó al frente del Ministerio de Trabajo, lo cual representa un riesgo para la paz laboral y para las empresas.
A favor de las ocupaciones
El pasado 18 de diciembre, en el programa "Arriba Gente" de Canal 10, fue interrogado sobre qué piensa acerca de las ocupaciones de los lugares de trabajo, y se mostró de acuerdo.
El futuro ministro está de acuerdo con que una patota sindical ocupe una empresa, violando el derecho de propiedad consagrado en la Constitución.
Para él, ocupar la propiedad privada es correcto y todo indica que lo promoverá desde el Ministerio.
La ocupación del lugar de trabajo es un ataque directo a la propiedad privada del empresario, del comerciante que arriesga su capital, y además viola la Constitución de la República.








