El presidente uruguayo viaja este domingo 20 a Chile a juntarse con cinco presidentes que simbolizan lo más nefasto del autoritarismo, la corrupción y el despilfarro de los dineros públicos.
El uruguayo, junto con los mandatarios de España (Pedro Sánchez), Chile (Gabriel Boric), Brasil (Lula Da Silva) y Colombia (Gustavo Petro), publicaron este domingo una columna en el diario chileno El Mercurio, en la que subrayan la necesidad de “condenar las derivas autoritarias” y de defender la democracia como una “tarea urgente de nuestro tiempo”.
Pésima señal
Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) está rodeado de corrupción en su círculo más íntimo.
Su esposa Begoña Gómez, y su hermano David Sánchez, están imputados penalmente por gravísimos delitos de corrupción.

También los principales cabecillas de su Partido están imputados por corrupción, o directamente ya están en la cárcel, como su mano derecha y diputado hasta hace unos días, Santos Cerdán.
A Santos Cerdán se le acusó de liderar una organización criminal implicada en el amaño de contratos de obras públicas a cambio de sobornos, junto a los también socialistas José Luis Ábalos y Koldo García.
Un informe de junio de 2025 de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil lo implicó en estas actividades, lo que llevó a su renuncia de todos sus cargos en el PSOE.
El 30 de junio pasado, tras declarar ante el Tribunal Supremo, un juez ordenó su ingreso en prisión sin fianza, por riesgo de fuga y manipulación de pruebas.
Sánchez gobierna España con grupos extremistas radicales, incluidos los herederos de la banda terrorista ETA.










