Según el viceministro Adams Hurtado, los productores que consumen más de 5.000 litros de diésel deben pagar precios internacionales, con transacciones a través de Botrading y YPFB Logística. La justificación oficial es que esta medida garantiza el abastecimiento en un contexto crítico.
Sin embargo, la Sociedad de Ingenieros de Bolivia ha alertado sobre una posible crisis energética. Si no se garantiza el suministro de combustible, podría haber escasez de alimentos y problemas de transporte, afectando la economía nacional. La entidad ha propuesto la libre importación y comercialización de combustibles como solución.
La falta de transparencia en la gestión de los hidrocarburos sigue generando preocupación. Ciudadanos y sectores productivos exigen respuestas sobre el rol de Botrading en la importación de combustibles. La sospecha de sobreprecios y corrupción en estas operaciones es cada vez mayor.











