La provincia de Córdoba albergará el primer laboratorio de paleogenómica de Argentina destinada al estudio del material genético antiguo, tras adjudicarse un financiamiento internacional de USD645.000. La entidad británica Fundación Wellcome otorgó esta importante subvención económica a través del certamen global denominado Genomics in Context Awards luego de evaluar propuestas presentadas desde diversos países. La iniciativa científica contempla el análisis biológico detallado de restos humanos pertenecientes a antiguos pobladores de hace 8.500 años con el objetivo fundamental de reconstruir la historia poblacional del territorio.
La fase inicial de la investigación abarcará el examen especializado de fragmentos óseos y piezas dentales asociados a unos 50 ancestros provenientes de más de 30 yacimientos arqueológicos cordobeses. Esta labor académica busca profundizar el conocimiento genético de la región central más allá de la evidencia documental escrita que abarca únicamente los últimos 500 años de historia local. El investigador del Conicet en el Instituto de Antropología de Córdoba y docente de la Universidad Nacional de Córdoba, Rodrigo Nores, remarcó: “Nosotros tenemos el registro escrito de la historia desde los últimos 500 años, pero nuestra historia tiene más de 10.000”.
La propuesta desarrollada en el centro del país resultó seleccionada por el comité internacional de evaluación junto a otras 11 iniciativas destacadas pertenecientes a distintas instituciones del mundo. La paleogenómica constituye una disciplina orientada al análisis del ADN antiguo para reconstruir procesos demográficos, movimientos migratorios y estructuras de parentesco en sociedades del pasado. Al describir las posibilidades de esta rama científica, Rodrigo Nores sostuvo: "A partir de ese estudio podemos conocer acerca del poblamiento inicial, si existieron migraciones, el vínculo con otras poblaciones o si hubo patógenos que afectaron a estas personas”.
Rodrigo Nores, investigador del Conicet y parte del equipo del proyecto
Tecnología especializada para el estudio genético
La puesta en marcha de esta infraestructura tecnológica permitirá procesar y resguardar las muestras patrimoniales en la provincia de Córdoba sin depender de laboratorios de Europa o Norteamérica. El proyecto científico prevé la construcción del primer laboratorio de paleogenómica del país diseñado específicamente con equipamiento de alta tecnología para el tratamiento seguro de muestras con ADN antiguo. Las tareas programadas se fundamentan en investigaciones previas desarrolladas por el equipo de científicos sobre más de 300 esqueletos desenterrados previamente en distintos puntos de la región central.
Aquellas evaluaciones biológicas preliminares permitieron identificar un linaje genético propio del centro argentino que se diferencia con claridad de los perfiles andino, amazónico y patagónico continentales. Al detallar las características de este hallazgo biológico, Rodrigo Nores explicó: “Identificamos un linaje genético propio del centro de Argentina en más de 300 esqueletos. Se diferencia de otros linajes genéticos ya conocidos en Sudamérica como el andino, amazónico y patagónico. Este era un cuarto linaje”. Los análisis de laboratorio determinaron que ese perfil genético singular estuvo presente en un habitante prehispánico de la zona de Jesús María que vivió hace 8.500 años.
Las evidencias científicas halladas establecieron una señal clara de continuidad biológica temporal entre los grupos ancestrales del territorio y los habitantes que residen actualmente en la provincia. Respecto a esta permanencia genética a través de los milenios, Rodrigo Nores destacó: “Ese componente genético está en una persona que vivió en Jesús María hace 8.500 años y también en la población actual... Hay una continuidad biológica en el territorio de generación en generación”. La primera etapa del trabajo de laboratorio contemplará el análisis específico de más de 70 fragmentos óseos y piezas dentales pertenecientes a aproximadamente 50 ancestros de la zona.
El laboratorio contará con equipamiento de alta tecnología para el tratamiento seguro de muestras con ADN antiguo
Investigaciones sobre salud y vínculos antiguos
Las actividades académicas se llevarán a cabo en articulación constante con el Consejo de Comunidades de Pueblos Indígenas de la Provincia de Córdoba para asegurar el seguimiento. Esta organización de representación aborigen reúne a más de 20 comunidades locales e incluye la participación supervisora de los pueblos originarios Comechingón, Sanavirón y Ranquel. Los investigadores procurarán determinar variables sociales complejas como el sexo biológico, las estructuras de parentesco, el estatus social y las modalidades de organización de estas poblaciones.
El otro eje central de la investigación abarcará la salud antigua mediante la reconstrucción de genomas de patógenos como virus y bacterias para identificar las enfermedades del pasado. Los científicos examinarán las transformaciones en la salud durante el proceso de transición histórica entre los grupos cazadores-recolectores y las primeras sociedades agrícolas de la región. Sobre la importancia de este enfoque epidemiológico integral, Rodrigo Nores señaló: “Buscamos comprender de manera integral nuestra compleja historia poblacional y las dinámicas de salud y enfermedad en el pasado”.
El grupo de trabajo científico está integrado por Rodrigo Nores, Darío Ramirez, Nicolás Pastor, Mariana Fabra y Gisela Sario, formados en universidades públicas en bioantropología, arqueología, genética y paleogenómica. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Agencia Córdoba Cultura, el Instituto de Antropología de Córdoba, el Centro Científico Tecnológico Conicet Córdoba y la Universidad Nacional de Córdoba. El financiamiento otorgado por 2 años comenzará en enero de 2027, estimando la puesta en funcionamiento de la sala limpia para el segundo semestre de ese año como centro de referencia para Sudamérica.