El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja avaló la continuidad de la planta de dióxido de uranio con un esquema de extensión condicionado.
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La planta de Dioxitek, ubicada en el barrio de Alta Córdoba, recibió un aval judicial clave para seguir operando por un período inicial de 3 años. Durante una audiencia en los Tribunales Federales, el magistrado Miguel Hugo Vaca Narvaja consideró razonable este plazo para facilitar el traslado a Formosa. Sin embargo, la firma definitiva del convenio con la Municipalidad de Córdoba se postergó para el próximo 5 de mayo tras un cuarto intermedio de 20 días.
Este acuerdo garantizará la producción prevista de dióxido de uranio, en miras de lograr el autoabastecimiento nacional del material para la centrales nucleares argentinas. También permitirá garantizar el esquema del plan de inversiones para mejorar la operación, los estándares de seguridad de la planta de Córdoba y aumentar su producción. Asimismo, el acuerdo de la prórroga asegurará la estabilidad de todos los puestos de trabajo del personal de la empresa.
El municipio exige que esta nueva prórroga sea estrictamente la última que se le otorgue a la empresa estatal encargada de fabricar combustible nuclear. Existe una preocupación por la posibilidad de que el permiso se extienda automáticamente por otros 3 años adicionales, sumando un total de 6 años de actividad. Las autoridades locales pretenden que cualquier extensión posterior a los primeros 3 años sea evaluada minuciosamente por el juzgado según el plan de avance real.
La Secretaría de Ambiente municipal solicitó además que los informes de control ambiental sean presentados de manera semestral para garantizar un seguimiento más riguroso. Dioxitek argumentó razones técnicas para mantener reportes anuales, aunque se acordó la posibilidad de realizar inspecciones municipales trimestrales o semestrales. El objetivo es asegurar que la planta cumpla con las normas de seguridad mientras se completa la construcción del nuevo complejo industrial en el norte del país.
Entrada de la planta de Dioxitek ubicada en el barrio de Alta Córdoba
Tratamiento de los residuos en el predio
Uno de los puntos centrales del debate judicial fue el destino final del depósito de residuos conocido popularmente como "El Chichón" en el predio de la CNEA. La asesoría letrada municipal pidió un plan concreto para determinar qué sucederá con ese espacio una vez que la producción se retire definitivamente de la ciudad. El representante de la Comisión Nacional de Energía Atómica afirmó que se encuentran trabajando junto a la provincia para definir la estrategia más conveniente.
La planta de Formosa presenta actualmente un avance de obra cercano al 70%, pero requiere una inversión adicional estimada en unos 50.000.000 de dólares. Este monto es necesario para finalizar la infraestructura, realizar las licitaciones pendientes y ejecutar las pruebas de funcionamiento en vacío antes de su apertura. El traslado permitiría que Córdoba cumpla finalmente con la ordenanza de uso de suelo que prohíbe esta actividad industrial dentro del ejido urbano capitalino.
Dioxitek opera con permisos de excepción desde el año 1986, a pesar de que su actividad nuclear contraviene las normativas municipales de planeamiento urbano. La conducción de la empresa planea reconvertir el proyecto en Formosa para producir 200 toneladas de dióxido cerámico y buscar mercados externos con otros compuestos. Este cambio de estrategia productiva busca optimizar los recursos y adaptar la oferta a los requerimientos actuales de las centrales atómicas argentinas.
El magistrado Miguel Hugo Vaca Narvaja concedió el aval para que Dioxitek pueda seguir operando en Córdoba por un período inicial de 3 años
Una década de causas y prórrogas judiciales
El juez Vaca Narvaja recordó que la causa judicial lleva abierta una década, originada por el cierre preventivo dispuesto durante la gestión del exintendente Ramón Mestre. Durante este tiempo se firmaron múltiples convenios que registraron diversos incumplimientos por parte de las distintas administraciones nacionales de turno. La actual instancia muestra un compromiso más firme de trasladar las operaciones, lo cual motiva la flexibilidad del tribunal para otorgar este nuevo plazo legal.
En reuniones previas, la empresa estatal había planteado inicialmente la necesidad de contar con 8 años para realizar las inversiones mínimas de traslado. Ese período se flexibilizó posteriormente a 6 años al descartar el recupero de inversiones en la vieja infraestructura que posee en la zona norte de Córdoba. La propuesta final que llegó al juzgado refleja la necesidad de sostener el abastecimiento de uranio sin poner en riesgo la operatividad del sistema energético nacional.
La Autoridad Regulatoria Nuclear reportó que en el año 2024 se produjo un incidente menor vinculado a la diseminación de polvo de uranilo y amonio en la planta. Además, se notificaron otros 4 eventos de seguridad reportados por la propia Dioxitek durante el transcurso del año 2025, lo que motivó pedidos de revisión técnica. Estos antecedentes técnicos son fundamentales para establecer los protocolos de monitoreo que la Municipalidad de Córdoba pretende aplicar durante los próximos años de vigencia.
La firma definitiva del convenio entre Dioxitek con la Municipalidad de Córdoba se postergó para el próximo 5 de mayo
Inversiones privadas y futuro de la producción
La concreción total del proyecto en Formosa depende en gran medida de la llegada de capitales privados que permitan financiar el tramo final de las obras civiles. Se proyecta que la nueva planta no solo elabore dióxido de uranio, sino también hexafluoruro de uranio, un compuesto químico que se presenta como un gas pesado. Esta diversificación productiva permitiría a Dioxitek competir en mercados internacionales y garantizar la sostenibilidad económica de la empresa a largo plazo.
El cuarto intermedio de 20 días servirá para pulir los anexos del convenio y definir las responsabilidades de cada parte en el saneamiento del predio actual. La Municipalidad de Córdoba se mantiene firme en su postura de no otorgar más concesiones temporales que superen el límite razonable de los 6 años propuestos. La transparencia en los informes de avance de obra en Formosa será la condición necesaria para que el Tribunal Federal mantenga vigente el permiso de operación.
Dioxitek es una pieza estratégica para el funcionamiento de las centrales nucleares del país, lo que añade una presión adicional a la resolución de este conflicto. El juzgado busca equilibrar la necesidad de producción de combustible nuclear con la demanda de los vecinos de Alta Córdoba de vivir en un entorno sin actividad nuclear. El próximo 5 de mayo se espera la firma de este acuerdo que pondría fecha de vencimiento definitiva a la actividad nuclear en la ciudad capital.