La renovación de autoridades en la Comunidad Regional Punilla consolidó el definitivo fracaso político de Raul Cardinali en sus intenciones de liderazgo. Semanas atrás, el intendente de Cosquín había intentado instalar de manera pública la versión de que poseía un aval directo de la gobernación para encabezar el ente. Sin embargo, las definiciones ministeriales ratificaron que la resolución dependía exclusivamente del consenso de los intendentes del departamento.
Ante la falta de acompañamiento para convalidar su postulación, el dirigente kirchnerista optó por ausentarse de la asamblea general el día de ayer, donde se dirimieron los cargos. Sus intenciones iniciales colisionaron con la postura unánime de los jefes comunales, quienes prefirieron encauzar un esquema de representatividad alternativo. La vacante generada por el mandato cumplido del intendente de Capilla del Monte en uso de licencia, Fabricio Díaz, abrió un escenario de profundas reconfiguraciones institucionales.
Semanas atrás, al no reunir los apoyos mínimos en una primera instancia electoral, el funcionario manifestó su descontento mediante exabruptos hacia los empleados del ente. Bajo ese clima hostil, sugirió que el personal carecía de funciones reales y propuso alquilar el edificio tras catalogarlo como una estructura inútil. Aquellas polémicas declaraciones fueron recibidas por el arco político como reacciones impulsivas ante la clara imposibilidad de construir y consolidar poder regional.
La Comunidad Regional Punilla se reunió ayer para elegir nuevas autoridades. Cardinali no fue.
Se consensuaron autoridades con fuerte presencia territorial
La designación final consagró por amplia mayoría al jefe comunal de Mayú Sumaj, Fabián Flores, como el nuevo presidente del organismo departamental. La postulación oficial fue impulsada por el intendente de San Antonio de Arredondo, Ariel Moyano, cosechando un total de 15 votos positivos. La única propuesta alternativa la encabezó el legislador Walter Gispert, obteniendo apenas 2 respaldos para el intendente de Valle Hermoso, Daniel Spadoni.
La consagración de Flores marca un hito geográfico inédito al otorgar la conducción de la entidad a un representante de los municipios del sector sur. Este bloque de localidades busca contrapesar la influencia comunitaria del intendente de Villa Carlos Paz, Esteban Avilés, en materia de servicios esenciales. Las delegaciones avanzan paralelamente en el diseño técnico del futuro Ente Regional Punilla Sur para administrar la recolección de residuos sólidos.
Finalmente, la nómina de autoridades gubernamentales fue aprobada por absoluta unanimidad otorgando espacios a las distintas expresiones territoriales del valle. La vicepresidencia recayó en el intendente de Villa Giardino, Jorge Soria, secundado por la jefa comunal de Charbonier, Maricel Sánchez, quien será vicepresidenta primera. Asimismo, el intendente de Icho Cruz, Paulo Tesio, asumió la vicepresidencia segunda, completando la mesa ejecutiva con secretarios de la zona norte.
Asimismo, la vicepresidencia segunda será ocupada por el intendente de Icho Cruz, Paulo Tesio. Además, el intendente de La Cumbre, Pablo Alicio, ocupará la Secretaría; la jefa comunal de Cabalango, Carla Bruno, será prosecretaria; mientras que la Tesorería quedará a cargo de la intendenta de Santa María de Punilla, Silvia Rocchetti. La lista de conducción se completa con Laura Suárez en la Protesorería, junto a Marcelo Mainardi, Ana Gaitán y Santiago Arenas en los cargos de revisores de cuentas.
Fabián Flores, jefe comunal de Mayú Sumaj, nuevo presidente de la Comunidad Regional Punilla
Acuerdo partidario y duros reproches institucionales
Tras concretarse el primer revés electoral semanas atrás, el mandatario kirchnerista comenzó a cuestionar el funcionamiento del organismo asociativo. El funcionario argumentó que la estructura administrativa no reporta utilidades reales en proporción a los recursos económicos que transfiere su municipio. Al respecto, el dirigente afirmó de manera tajante: “Estoy convencido de que así como está no da muchos beneficios, más bien pocos beneficios a quienes aportamos. Cosquín es uno de los que más aporta".
En sintonía con estas quejas financieras, Cardinali dejó trascender la elaboración de un proyecto de ordenanza para formalizar el retiro de su ciudad. Esta determinación imita los pasos de Tanti, localidad que abandonó el nucleamiento, o de Villa Carlos Paz, que nunca integró el padrón. El borrador normativo sería remitido al Concejo Deliberante local como una respuesta directa frente al aislamiento político sufrido por la conducción coscoína.