Alerta Colapinto: Alpine quedó en el ojo de la tormenta por los nuevos motores Mercedes
Los motores de Mercedes y Red Bull podrían tener una ventaja injusta sobre el resto
porAlejandro Gambirassi
deportes
Equipos de la F1 elevaron reclamos ante la FIA por presuntas ventajas reglamentarias de cara a la temporada 2026 en los motores de la marca alemana y en los de Red Bull
La Fórmula 1 comenzó a disputar el campeonato 2026 mucho antes de que los autos salgan a correr. En la antesala del estreno de la nueva normativa técnica, crecen las tensiones entre las escuderías y Alpine aparece en el centro de la escena por un posible problema con losmotores Mercedes, el pilar sobre el que el equipo de Franco Colapinto deposita gran parte de sus expectativas para la novedosa era reglamentaria.
En las últimas semanas, varias escuderías pusieron bajo sospecha el trabajo que vienen realizando Mercedes y Red Bull en un área especialmente sensible del reglamento técnico, lo que derivó en reclamos formales ante la FIA por presuntos desarrollos que, si bien podrían ajustarse a los controles actuales, irían en contra del espíritu de la norma.
La controversia gira en torno a la relación de compresión de las unidades de potencia. Según diferentes medios especializados, ambos fabricantes habrían encontrado un resquicio técnico mediante el uso de componentes diseñados para poder expandirse cuando el motor alcanza su temperatura de funcionamiento. Esa característica permitiría que la compresión real en pista sea superior a la que se logra registrar durante las inspecciones oficiales, que se realizan con el motor frío.
Mercedes y Red Bull sacarían ventaja con los componentes de compresión
El tema fue tratado en reuniones técnicas recientes, con especial atención sobre el artículo C5.4.3 del reglamento. Para 2026, la normativa reduce el límite máximo de compresión de 18,0:1 a 16,0:1, pero mantiene el mismo método de verificación a temperatura ambiente. En ese contexto, se advierte que los motores deben cumplir con la reglamentación en todo momento del fin de semana y no solo durante los controles, lo que abre la puerta a una eventual intervención de la FIA.
El beneficio potencial de este tipo de soluciones no sería menor: una mayor relación de compresión implica mejoras tanto en rendimiento como en eficiencia de combustible, un factor que podría marcar diferencias significativas en el arranque de la nueva era técnica. Por eso, se espera que el organismo rector convoque a nuevas discusiones para cerrar el tema antes de que los autos entren definitivamente en pista.
El impacto de una eventual corrección reglamentaria alcanza de lleno a Alpine, que desde 2026 utilizará motores Mercedes al igual que la propia escudería alemana, McLaren y Williams, mientras que también podría afectar tanto a Red Bull como Racing Bulls, ambos con motores de la marca de bebidas energizantes. Cualquier ajuste de último momento podría modificar el escenario proyectado y obligar a replantear estrategias ya definidas.
Con los diseños homologados y las pruebas de Barcelona y Bahréin cada vez más cerca, la cautela convive con la desconfianza. La guerra técnica ya está en marcha y todo indica que la batalla de los motores será uno de los grandes focos de tensión en el camino hacia la Fórmula 1 de 2026.